lunes, marzo 23, 2009

Ojos, ciegos y lágrimas.

Pues nada, que el viernes fui a ver Blindness, la película basada en la genial novela de Saramago "El ensayo sobre la ceguera". Recuerdo que la leí con 17 añitos y fue la primera novela adulta que pasó por mis manos (al año siguiente leí "El señor de los anillos" y ya caí en el frikismo... bueno, aún no he salido de él). La novela es dura, en algunos momentos incluso desesperante y te hace sentir realmente mal. La película igualmente ha sabido llevar a la pantalla todo este cúmulo de sentimientos. Es una película difícil, puede que la gente diga que en algunos casos llega a ser gratuita pero digo yo que será porque no han leído la novela ya que es bastante fiel (no han escatimado en detalles escabrosos, el que se queje que le pida cuentas a Saramago que la historia es suya).

¡¡¡El libro es mucho mejor!!! (Tenía que decirlo)

A mí me ha gustado mucho, pero en fin, que yo ya sabía a lo que iba y además me habían avisado por si acaso. Como adaptación está bastante conseguida, como película... en fin, eso es a gusto de cada uno, yo no se la recomendaría a todo el mundo porque de verdad que no es una "peli para todos".

Lo que no entiendo es ese rollo que les ha dado con meter repartos multirraciales en las películas, que había más países y razas ahí representados que en el colegio de Harry Potter y un anuncio de Benetton juntos. ¿Qué demonios hacía Danny Glover que hasta donde yo sé es negro (aunque puede que me equivoque ;-p) haciendo el papel del viejo? ¿Por qué el primer hombre ciego es japonés? ¿Gael G. Bernal de malo? ¿Mark Ruffalo de médico? Ah no espera, que eso si me convence, ¡¡Mark pega hasta en la sopa!!


Por cierto que no es una película que hable de lo que dice
Nacho Vigalondo en este vídeo. ;-P

Bueno, pues eso un consejo os voy a dar. Si veis un japonés en un coche alejaos sin mirar atrás porque lo más seguro es que os pegue una extraña enfermedad que os deje ciegos. Que conste que os he avisado.


---------->
Ahora paso a otro tema cinematográfico. El sábado aproveché mi estado de "resfriado-alergia" o lo que sea que tengo para quedarme en casa (no me apetecía mover ni un dedo fuera del sofá). Me descargué y vi Los puentes de Madison. Alguien debió avisarme de que es la película más lacrimógena de la historia del cine. Sí, claro que sabía como acababa, pero... joe, nunca la había visto entera y en fin, que me llevaban llorando los ojos desde el día anterior por la alergia pero después del matatón de lágrimas que me pegué, se me habían empañado las gafas y tenía los ojos más hinchados que un Fraggle.

Os dejo escrito uno de los mejor diálogos de drama romántico que jamás se hayan hecho, que le den x el saco a Ghost y al "amar es no tener que decir nunca lo siento" de Love Story. Mira, a mí me dice esto un hombre y dejo a mi marido, a mis hijos y hasta al perro si hace falta y me voy con él al fin del mundo si es preciso. Sí señores, aunque sea Clint Eastwood, XDDDDDDD (Es que soy una romántica sin remedio, lo que me recuerda que tengo hace mucho un post pendiente de una peli romantica y su secuela).

-¡No quiero necesitarte!
-¿Por qué?
-Porque no puedo tenerte.
-¿Quieres decirme qué importa eso?
-¿No lo entiendes?, Oh Robert no lo entiendes, sólo necesito saber la verdad. Necesito saber la verdad porque si no me volveré loca. Así que dime algo, lo que sea porque no creo que esto me baste sólo porque tiene que ser así. Y no puedo fingir que no siento lo que siento sólo porque mañana se acabe.
-Si he hecho algo que te haya hecho pensar que lo que nos ha pasado no es nuevo para mí, que sólo es una rutina, sí, te pido disculpas.
-¿Qué hace que sea diferente, Robert?
-Verás, cuando pienso en por qué hago fotos la única razón que se me ocurre es que he estado viajando hacia aquí. Y ahora… me parece que todo cuanto he hecho en mi vida me ha estado conduciendo hacia ti. Y sí tengo que pensar que mañana me iré… sin ti…yo…

4 comentarios:

Elphaba dijo...

Los puentes de Madison es un peliculón de los que maduran y mejoran incluso después de haberla visto. Tiene una secuencia que para mí es una de las mejores de amor de toda la historia del cine, y cuando digo una de las mejores me refiero a las 4 o 5 mejores, y no se me ocurren ahora mismo las otras. La secuencia en cuestión es la del semáforo, la mano en la palanca para abrir la puerta del coche, la lluvia cayendo en abundancia, y el rosario en el retrovisor.... Es capaz de hacerme llorar con solo verla en frío. Y esa música...

Zelgadiss dijo...

Buff, ya te digo... ahí yo ya estaba llorando a mares, y eso que ya había soltado la lágrima 2 veces más a lo largo de la película.

¡¡¡Qué malamente!!!

:-(

Anónimo dijo...

Amén hermanas!!!
Amén a todo lo q habeis dicho sobre los puentes. Al fin una película romántica con un personaje femenino q no parece una palurda. El regusto feminista q te queda al final es reconfortante. Aunq solo reparas en ello cuando la ves x cuarta o quinta vez, cuando ya has pasado el shok inicial.
X cierto, q algo de virus debe haber x ahí xq yo tngo un resfriado cojonudo y respiro como un perro. Ad+ estoy ronca (malditos karaokes...).
En cuanto a tu crítica sobre la película del "ensayo sobre la ceguera" me sorpende muchíssimo xq teniendo en cuenta lo muuuucho q te gusta esa novela y q el director es Fernando Meirelles (el cuál merece todos mis respetos y más) pensé q saldrías del cine conquistada x un peliculón y diciendo cosas del tipo: ¡¡esta peli es la hostia!!
Si no es así, deduzco q la película es flojilla o cuanto menos sólo correcta y eso es bien triste, la verdad.
Saludos.

Anónimo dijo...

No está mal la peli de Meirelles, no es eso Sar, pero es que para recomendarla alegremente no es. Es de esas que hay que coger con pinzas. Aunque he de decir que te deja un regusto esperanzador después de verla, vamos que no es sólo la mierda y la carroña de la humanidad lo que te muestra (aunque también). Que por cierto, desde luego la raza humana deja mucho que desear... sobretodo los hombres. ¡¡¡AGH!!!

Lo único que me ha quedado como conclusión de ambas películas es que las mujeres tenemos una capacidad de sacrificio increible. Vamos, que somos capaces de lo que sea por los demás, incluso de sacrificar nuestra propia felicidad... ¡¡Muy mal!! Pensad más en vosotras mismas y al resto que les den, jajajajaja.