miércoles, junio 28, 2006

Angela IV : Cazadores y cazados

Bueno niños/as, este es el último capítulo de la cosa esta que empezó siendo un perfil para un juego on line y se ha convertido en un fanfiction de Buffy Cazavampiros....gajes del oficio. Es muy largo así que hay que cogerlo con ganas. Espero que os guste por lo menos un poco, me ha costado más escribirlo que a vosotros leerlo, eso tenedlo por seguro. ;-)

Clic, clic, clic…..gotas de agua cayendo en un recipiente metálico. Escucho voces, animadas conversaciones suenan sobre mi cabeza, en el piso de arriba. Alguien pasa hojas de papel mientras lee. Abro los ojos. Miró a mi alrededor algo desorientada. Angelus deja en la mesa el periódico que tiene en sus manos y me observa. Sonríe de un modo extraño. Estoy tumbada sobre el banco. Me siento distinta, tranquila, en total calma, y por alguna extraña razón fuerte; como si una gran energía me recorriera por dentro. Me incorporo. El cuello me duele un poco, busco la herida que Angelus me hizo al morderme pero para mi asombro no la encuentro, en su lugar noto una cicatriz casi imperceptible el tacto.-¿Qué hora es?
-Faltan pocos minutos para la media noche.-
me acerca el periódico abierto por una pagina en concreto -¿Eras una chica popular...no es cierto?
Lo cojo y miro la fecha: 6 de diciembre.
-¡Oh señor!, ¿Cuánto tiempo llevó aquí?
-Casi 48 horas, es tu segunda noche, la noche de tu “renacimiento”.

-Todos estarán preocupados por mí…..-digo en voz baja
-Así es, todo Londres se ha hecho eco de la noticia. Lee el periódico.

Comienzo a leer. “…
La extraña desaparición de Angela Parker - Green, primogénita de Sir Robert Benjamin Parker, consejero de su majestad la Reina Victoria…. Hoy es el segundo día sin noticias de ella….preocupación por parte de la familia y los allegados….podría tratarse de un secuestro…..la familia no ha querido pronunciarse, tan solo han expresado que albergan esperanza de que la joven se encuentre viva y a salvo por el momento…”
-¡¿Dios mío que he hecho?!. Llevo dos días desparecida, mi padre tiene que estas destrozado y mamá… y Claire…. ¡pobre Claire!–exclamé cerrando el periódico súbitamente.
- Ya te dije que no aceptaba reclamaciones así que no me vengas con quejas, preciosa.
-Me temo que ya da igual si me quejo o no, no hay posibilidad de enmendarlo.


Negué con la cabeza mientras pensaba en las consecuencias de todo esto. Me sorprendí mirando a Angelus de un modo extraño, no podía enfadarme con él, no era culpa suya, yo le había pedido que me convirtiera; además por alguna razón incomprensible comenzaba a parecerme un hombre muy atractivo, había dejado de tenerle miedo y un sentimiento insólito hacia él estaba naciendo en mí. Era una especie de afinidad; algo físico. Desde luego no me estaba enamorando de él, ¡¡eso era inconcebible!!..- Sacudí la cabeza a un lado y a otro intentando apartar esos pensamientos extraños- ¡Era un vampiro por Jerome, no iba a olvidarme de él por una estúpida atracción física!
- ¿Te ocurre algo?, no dejas de observarme...
- ¡oh! –dije muy avergonzada mientras bajaba la cabeza.- No, es nada.


Angelus rió mientras se acercaba a mí. Sujetó mi barbilla con su enorme mano y levantó delicadamente mi cabeza. Evité mirarle a los ojos, esos ojos oscuros que eran capaces de hipnotizarme y hacerme cometer actos muy poco apropiados para una mujer de mi clase.


-Yo sé exactamente lo que te pasa Angela. A veces ocurre en estos casos….no te preocupes, no es culpa tuya, no somos capaces de controlarlo….pero yo estoy aquí para lo que necesites, no dudes que puedo darte todo lo que quieras….
-No quiero nada de ti Angelus,- dije de forma cortante, y giré la cabeza bruscamente para que me soltara la barbilla -
Ya me has ayudado en lo que te pedí y te he pagado por ello, no necesito nada y desde luego no tengo nada más con lo que pagarte.

Angelus sonrió de modo sarcástico.


-Esto si que no me lo esperaba, creo que eres la primera que me ha rechazado.
-Me alegro, al fin soy única en algo
-contesté sarcásticamente.
-Desde luego eres muy distinta del resto que conozco, eso es seguro. Tal vez por eso me gustaste cuando te vi y te convertí en lo que eres.

Me levanté del banco y caminé hacia el fondo de la habitación. Estaba claro que Angelus era un hombre capaz de ponerme nerviosa con mucha facilidad así que lo mejor era intentar esquivarle tanto física como emocionalmente.

-¿De que hablas?-dije fríamente-
Te pagué por tus “servicios”, y no ha nada más que decir al respecto.
-¿De veras crees eso?, Solo hay dos motivos por los que actualmente un vampiro se toma la molestia de convertir a una persona: el primero es una gran suma de dinero, el segundo una razón más “intima” para hacerlo….Y desde luego en tu bolso no cabían tantas libras como tú pareces creer.

-Tal vez seas tú el cree que eran pocas.-contesté muy indignada-
Además; lo de la otra noche…el beso…y todo lo demás…¿era realmente necesario?
Angelus rió con aire de superioridad. Ladeó la cabeza mientras me miraba y se encogió de hombros.

-Digamos que me gusta disfrutar con mi trabajo.


Me enfadé un poco ante tal afirmación. Era cierto, era una muñequita entre sus manos, llevaba jugando conmigo desde la noche en que le conocí y parecía divertirse mucho con ese doble juego. Pero a mi no me gustaba jugar, y no iba a darle nada de lo que él insinuaba. Intenté cambiar de tema.

-¡Ay!- grité sujetándome el estómago-
Jamás había tenido tanta hambre….¿por que me siento así?.
- Eso también es normal. La sed de sangre pronto dominará tu vida, debes aprender a controlarla.

Asentí.
-¡Ah!, casi me olvido de algo muy importante, necesitas un nombre…humm…eres una chica importante, la hija de un consejero real ni más ni menos….¿que te parece Dama Negra?
-¿Como la reina del ajedrez? Me gusta. Mi padre y yo solíamos jugar a menudo…


La puerta se abrió y William entró con una copa en la mano.
-Buenas noches pequeña dama de la corte, al fin has despertado, me alegro. He supuesto que tendrías sed…. - y me acercó la copa y me la entregó con una divertida reverencia a mitad de camino entre el respeto y la sorna.

Observé su contenido con desagrado, removí la copa mientras miraba como el espeso líquido se pegaba a las paredes del recipiente de cristal.

-¿pero esto es….lo que me imagino?

Ambos asintieron casi al unísono.
Probé un pequeño sorbo, no se me hizo desagradable al paladar. Vacié el resto del contenido de un trago.

- ¿Donde hay más?

Angelus me miró complacido, William rió “ se está despertando tu sed de sangre. La primera vez siempre es la peor, pronto sabrás dominarla”

Habían pasado algunas semanas, algunas cacerías, varias salidas al teatro y alguna fiesta nocturna, claro que, bastante menos encantadoras y con gente de menos calidad a la que yo estaba acostumbrada. Desde luego no podía presentarme en un gran salón tras haberme dado por muerta y atormentar a aquellos que me conocieron en vida. Hubiera sido una locura, lo mejor era esconderse o por lo menos ocultarme a sus ojos, hasta que averiguara donde estaba Jerome y poder ir en su busca.

Una noche de Enero. Caminábamos por la zona de Covent Garden, cerca de la Royal Opera House mientras buscábamos algo que llevarnos a la boca. Yo iba delante con William; tras conocerle un poco era un hombre mucho más interesante…siempre y cuando se olvidara de recitar sus horrendos poemas. Detrás de nosotros iba Angelus con Drusilla y Darla (una de las chicas rubias que estaban en el pub. la noche de mi conversión)

- Oh mirad- dijo Dru.-
cuatro victimas calentitas para la hora de la cena.
Y en efecto había cuatro personas a unos 30 metros de nosotros, la noche era fría y llevaban capas pero aún así pude determinar de que se trataban de dos hombres y dos mujeres. La calle estaba desierta a excepción de nuestra “cena” lo cual era una gran suerte. Nos aproximamos a ellos para seguirles más de cerca. Unos metros más adelante William hizo la señal y les rodeamos, yo me quedé a su espalda con Dru y William. Darla y Angelus se pusieron frente a ellos cortándoles el paso. Al principio ellos creyeron que pretendíamos robarles, y desde luego se equivocaban.

Darla fue la primera en atacar, se abalanzó sobre una de las chicas, una muchacha rubia a la cual se le cayó la capa con la fuerza del ataque de la vampiro. Cabello liso, ojos marrones, ¡¡Oh señor se trataba de Claire!!, no tardé más que unos segundos en reaccionar, pero para entonces Angelus ya estaba sobre la otra chica; William y Drusilla forcejeaban con uno de los chicos. Aún quedaba uno libre, mi supuesta víctima pero….yo no podía pensar en nada que no fuera Claire.
Corrí hacia Darla y la sujeté intentando que soltara a mi hermana. Ella estaba enrabietada y me costó mucho apartarla de ella, por suerte aún no había conseguido morderla. Sin pensarlo empujé a Darla y esta cayó rodando por el suelo.

- ¡Corre muchacha! -Dije a Claire
- ¡ vete a casa!.
La pobre muy asustada me hizo caso. El único chico que estaba libre empujó a Angelus mientras emprendía su huída, corrió detrás de Claire y le tomó de la mano, ella miró hacia atrás un segundo y luego ambos desaparecieron tras doblar la esquina. “Creo que era James Bradbury, el oficial del ejército” – me dije. Sonreí una décima de segundo y me giré cortándoles el paso a los otros por si pretendían seguirles.

Darla se levantó del suelo con cara de pocos amigos.

- ¿Te has vuelto loca o tan sólo eres estúpida? Esa era mi cena ¿sabes?
- Pues ahora ya no lo es.
–contesté desafiante.
-¿Se puede saber que demonios ha pasado aquí?-dijo William soltando al chico al que habían atacado, este estaba aturdido en el suelo, sin duda le habían golpeado en la cabeza.
-
Conocía a esa joven, si se te ocurre seguirles tendrás que vértelas conmigo Darla.
-Vaya, la muñequita tiene carácter
- me dijo en tono burlón.
- Déjala en paz Darla, hay más gente para atacar- Exclamó Angelus.
-Claro, ¿como no?, Angelus defendiendo a su favorita. – Darla era de lo más sarcástica.
- ¿Pero su favorita no era yo? – Preguntó Drusilla con voz de niña buena.

No dije nada más. Me agaché junto al cuerpo del chico inconsciente, no quería más enfrentamientos en el grupo. Rebusqué en su bolsillo y encontré un espejito de plata. Me miré en él y no encontré mi reflejo, aún así pretendía llevármelo: “Maldito Percy, tu y tú vanidad, no pienso ayudarte, me trae sin cuidado lo que te ocurra esta noche”. Miré a la otra chica, no la conocía más que de vista, me sonaba haberla visto en alguna fiesta pero no era capaz de recordar su nombre, de todos modos parecía que estaba muerta, Angelus ya había sacado de ella todo lo que se podía sacar.

Me levanté ante la mirada asombrada de todos. “Creo que hay demasiadas mujeres aquí” – indiqué y me alejé.

-¡ANGELA! – Gritó Angelus mientras me iba.
- ¿Ya eres el esclavo de la pelirroja?, estará contenta con un escabel tan complaciente y servicial. Seguro que no encontró a un caballero tan atento ni en Buckingham.– las palabras de Darla se clavaron como puñales en Angelus.
- ¡Cállate estúpida, eres puro veneno!

Regresé a “The Lair”, estuve pensando durante mucho tiempo si mi hermana hubiera sido capaz de reconocerme antes de huir junto al Sr. Bradbury. Si eso era cierto mi familia no tardaría en mandar a buscarme por todo Londres, y al final acabarían dando conmigo. Si mi padre se proponía algo estaba claro que lo conseguía.

Cuando Angelus llegó yo estaba apurando una pinta de Guinness negra en la mesa más oscura de todo el pub. Se acercó a mí. “¿puedo sentarme?”. Asentí con la cabeza sin mirarle.

-¿Puedo preguntarte quien era ella?
- Es mi hermana…quiero decir, lo era. Mi única hermana.
-Entiendo, una decisión difícil. Enfrentarte al grupo o perder dolorosamente parte de tu pasado…
- No podía verla morir, si volviera a ocurrir volvería a enfrentarme a quien fuera por salvarla.
- Ya lo he visto, pero debes entender que ya no eres quien eras, ahora eres alguien diferente, ella no es tu hermana aunque lo creas, sólo es una joven cualquiera, una víctima más.

- Para mí no lo es, siempre será mi pequeña Claire. Aunque mi corazón ya no palpite ella está dentro de él. Y mataré a cualquiera que pretenda hacerle daño.- Me acabé la cerveza de un sorbo y golpeé con el vaso en la mesa.- ¿Ha quedado claro?
Él asintió.

- Lo que yo debería hacer es alejarme de aquí, no quiero causaros más problemas.
- ¿Lo dices por Darla?, no te preocupes es que se pone celosa con facilidad…pero es inofensiva con nosotros.
- Eso espero. De todos modos si Claire me ha reconocido no tardarán en empezar a buscarme, corro peligro en Londres. Si al menos tuviera una pista del paradero de Jerome.

- En realidad sí que la tienes….bueno la tengo yo….pero digamos que la he ocultado deliberadamente.
- ¿Qué? Sabes a donde ha ido y no me has dicho nada hasta ahora, ¿Por qué has hecho algo tan mezquino?- Tenía la esperanza de que te olvidaras de él….y así tal vez…..nosotros….
- ¡No hay ningún nosotros Angelus! –dije totalmente fuera de mí.- ¡Estoy harta de tus juegos!.- Lágrimas de rabia comenzaron a asomar en mis ojos sin que yo pudiera hacer nada para evitarlo.-
¿Vas a decirme donde está o disfrutas torturándome?
- Sí, sí, te lo diré – parecía muy avergonzado- Cuando Darla le convirtió dijo que iba a irse a América. Nos habló de ti durante los pocos días que estuvo entre nosotros, nunca nos dijo tu nombre pero parecía muy afectado por tu rechazo. Se sentía despechado y pensó que la mejor manera de olvidarte era alejarse de ti para siempre. Creo que tenía intención de irse a Nueva York.
- Nueva York, América. –Dije limpiándome las lágrimas.- ¿Tan lejos?
- Sí, al menos eso fue lo que él dijo. La última vez que le vimos se dirigía a Portsmouth, para tomar un barco.
- ¡Maldita niñata estúpida! Por que no le dije que sí desde el principio. No seré capaz de encontrarle jamás. – Comencé a llorar de nuevo.

Angelus se levantó de su silla y se sentó junto a mí, en el banco.
-Tenía que habértelo dicho mucho antes, has perdido semanas por mi culpa.
- El resto también lo sabía y tampoco dijeron nada.
-Yo les dije que no lo hicieran. Soy un egoísta y un aprovechado, todo lo hice por mi propio beneficio….y de todos modos no he logrado nada.


En ese momento odiaba a Angelus pero de todos modos era el único que había demostrado algo de interés por mí al venir a buscarme. Además no había nadie más allí así que no me quedó otra que abrazarle. Ningún otro iba a venir a consolarme, mejor un traidor arrepentido que aquellos a los que no les importaba lo más mínimo.

-Ya no habrá más juegos, Angela, a partir de ahora voy a ayudarte, yo mismo te acompañaré a Dover. Allí tomarás un barco. Debes que encontrar a Jerome a toda costa, merecéis estar juntos.

Dos días después tomamos el ferrocarril a Canterbury, de allí a Dover era tan sólo una noche en coche de caballos.

“Angelus y Angela, casi parece un trabalenguas, creo que estabais destinados a conoceros”- Dijo William cuando nos despedíamos con una sonrisa en los labios. Drusilla parecía contenta con mi marcha, Darla por el contrario no abrió la boca ni para despedirse, su cara reflejaba sus celos y desde luego yo intenté no provocarla aquella noche. Cogimos el tren nocturno y llegamos a Canterbury a primera hora de la tarde. Por suerte en enero anochece pronto y pudimos salir de la estación de trenes en algo más de tres horas.

El viaje a Dover se me hizo largo, tal vez porque estaba ansiosa por llegar. Aquella noche preguntamos en el puerto y nos dijeron que al día siguiente había un barco a Nueva York. Teníamos suerte, sólo salía uno cada semana. Angelus se empeñó en pagar mi pasaje. De todos modos yo no tenía dinero…. Aquella noche salimos de caza, iba a pasar muchos días encerrada en un barco, recluida en mi camarote durante todo el día, saliendo esporádicamente alguna noche para alimentarme… no podía ser muy codiciosa o sino llegaría a Nueva York un barco fantasma conmigo casi como única tripulante.

Tras un par de víctimas cada uno nos decidimos a despedirnos. Angelus me acompañó a las cercanías del puerto, entraría al barco y me acomodaría para el viaje, ya faltaban pocas horas para que zarpara. Y él tenía que encontrar un lugar en el que guarecerse antes de que despuntara el alba.

- Te echaré de menos Dama negra. –dijo cogiéndome fuertemente las manos.
- No sé si yo puedo decir lo mismo, Angelus…- Me miró preocupado.- Era una broma - exclamé riendo-
claro que me entristece irme. Creo que ya he conseguido perdonarte...
- Me alegra escuchar eso.
- Ahora me espera un largo viaje y una búsqueda que no sé cuando tendrá fin. Sólo espero que acabe cuanto antes, y que acabe bien.

- Mucha suerte pequeña.

Le besé en la mejilla, pero él no pareció muy complacido.

-Si esta es la última vez que voy a verte…..-expresó con timidez-
Mejor algo más intenso ¿no?
Me dio un beso tan apasionado que me hubiera cortado la respiración de haber tenido. Cuando me soltó le miré aturdida.

- Un par de besos como estos y me quedo en el viejo continente para siempre...- murmuré

Ambos reímos, pero sabíamos de sobra que eso no era posible, teníamos que separarnos.

-Tal vez volvamos a vernos- expresó Angelus al fin.
-¿Por qué no? Dicen que la eternidad es muy larga –contesté con una sonrisa, claro que yo misma dudaba de mis palabras y no confiaba en volver a verle de nuevo.


El viaje se me hizo eterno y tedioso, solía pasarme las noches en cubierta, mirando el oscuro mar como una masa negra cubriéndolo todo. Si lo pensabas llegaba a asustar. Un pequeño barco en medio del inmenso océano… una insignificante mota de polvo en el mundo.
Tres personas sufrieron mi ataque durante la travesía, tuve la decencia de no morder al niño extraviado en cubierta aquella noche de luna nueva…aunque si es verdad, que me costó contenerme.

Un martes por la tarde llegamos al puerto de Nueva York.
Que vacía se encontraba Liberty Island por aquel entonces. Pocos años después los franceses regalarían a la ciudad de Nueva York la maravillosa estatua de la libertad.

Casi tres semanas buscando en los bajos fondos de la Gran ciudad emergente en la que se estaba convirtiendo Nueva York. Pocas pistas y demasiadas dudas aún por resolver. Una noche incluso me vi envuelta en una pelea, por suerte mi fuerza era bastante mayor que la de una mujer normal tras mi conversión, y gracias al cielo también aquella noche lo fue más que la de aquellos dos hombres que osaron atacarme intentando un robo.

Al fin el destino dejado de jugar conmigo y he conseguido descubrir donde suele refugiarse Jerome de la luz del día. Y esa noche mágica ha sido, ESTA NOCHE. Me he dirigido hacia allí lo más deprisa que he podido, unas calles antes de llegar a doblar una esquina he visto a un hombre que era rodeado por otros cinco, le han golpeado y le han arrastrado entre varios de ellos llevándoselo a un coche, los caballos se han puesto en marcha y se han alejado de la calle. Me he llevado las manos a la boca intentando contener un grito de angustia. Ese hombre era mi amado, ERA JEROME SIN LUGAR A DUDAS, pero la pregunta era otra ¿Quiénes son esos hombres y que querían de él?. He cruzado la calle sin dudar, corriendo tras el coche de caballos, no estaba dispuesta a perderle ahora que al fin había conseguido encontrarle... Iban demasiado deprisa, no podía alcanzarles.
¡Oh bendita fortuna! Un par de caballos atados fuera de una taberna, por supuesto he desatado uno y he cabalgado como alma que lleva el diablo tras el carruaje. Han parado. Han bajado a Jerome a rastras por el suelo hasta un edificio cercano, parecía inconsciente. He desmontado y atado al caballo en un poste, quien sabe si podía volver a serme de ayuda. Me he acercado al edificio, La puerta estaba totalmente cerrada.

“Oh señor, necesito un plan o mucha suerte para salir de esta….”-
me digo- “No hay tiempo para pensar un plan, tendré que confiar en la suerte por una vez...”
Llamo a la puerta. Solo después de haber vuelto a llamar alguien se acerca y abre.

-Hola –digo tímidamente-
¿podría ayudarme gentil caballero?
-Por supuesto señorita ¿en que puedo servirle?


Le empujo sin miramientos en cuanto se descuida, le echó contra la pared y le abro la cabeza de un golpe contra el suelo.
“Muérete maldito”- le susurro al oído que ya no es capaz de oír nada… Cruzo el oscuro pasillo de la casa, junto a la pared, intentando ocultarme en las sombras. Escucho ruido en la habitación del frente, la puerta está entreabierta. En su interior 3 hombres vestidos de traje, Jerome en el suelo, entre un pequeño charco de sangre espesa, probablemente la suya. Parece que no se mueve. Uno le patea en el estómago, me revuelvo de odio, no puedo aguantar más. Entro como un huracán en la habitación. Para cuando quieren reaccionar ya he matado al más cercano a la puerta, y estoy sujetando a otro por la cabeza, le parto el cuello con un fuerte chasquido que suena como el crugir de una ramita. El tercero me mira horrorizado, suplica por su vida, “piedad”- dice el muy cobarde. Pero mi odio interior no escucha tal petición, en mis labios y en mi cabeza tan solo resuena una palabra: “VENGANZA”.

-¿hay alguien más aquí?
Niega con la cabeza

-por favor dejadme ir señorita.
Sonrío con aire sarcástico.
-¿Acaso quieres dejarme solita en un lugar tan oscuro?


El hombre está llorando de miedo. Mi cara se vuelve aterradora y mis colmillos hacen aparición mordiendo la carne de su cuello. Al poco cae muerto.
Me acerco a Jerome, “no respira”-pienso, al momento me doy cuenta de mi estupidez: “es un vampiro, que no respire es lo normal”. Le sujeto la cabeza, parece que vuelve en sí. Me mira extrañado apenas puede moverse pero cuando me reconoce se recupera un poco y se incorpora.
-“¿Angela?, no puedes ser tú debo de estar muerto…
-Lo estas, pero yo también
– le sonrío mientras le aparto el cabello oscuro de la cara, tiene un corte en la frente.
- Tú has……tú….tú....¿lo has hecho? - balbucea
- Vaya, tres meses alejado del parlamento y ya has perdiendo tu don de palabra, Señor Morrow.
-¿De que sirven las palabras en un momento así?-
me dice mientras se abalanza sobre mí y me besa apasionadamente.
Cuando nos separamos veo que hay una lágrima en su mejilla, se la limpio con el dorso de la mano.
-¿Quienes son estos hombre y por que te han traído aquí?
-
Se hacen llamar “El Consejo”, por lo poco que sé son tan viejos como los vampiros, se dedican a exterminarnos…pretendían sacarme información antes de acabar conmigo.
-En ese caso he llegado justo a tiempo a la fiesta
– contesto mientras le ayudo a incorporarse.

Jerome asiente con la cabeza

- Eres mi Ángel de la guarda pequeña. - Me abraza fuertemente como un niño asustado. Le acaricio la cabeza mientras le susurro que todo ha pasado. Me dice que es muy feliz, que me ha echado de menos, que me ama, que se alegra de verme, que esta vez no podrán separarnos.....las palabras salen tan rápido y tan atropelladas que sólo soy capaz de escucharle callada hasta que se calme. Me doy cuenta de que estoy temblando. No sé si por la emoción o porque acabo de ser consciente de que he provocado una masacre para salvarle.

-Perdoname - le pido cabizbaja- debí haber aceptado tu propuesta desde el principio. Me comporté como una estúpida niña asustada.
-El estúpido fui yo, no te he traído más que problemas y dificultades.
-Ahora ya no importa quien ha causado más complicaciones, estamos juntos y eso es lo único importante.-le digo
-Nadie dijo que el amor fuera sencillo. -Contesta mientras me besa en la frente. - Pero....¿Qué vamos a hacer ahora Angela?
- Tenemos toda la eternidad por delante y se me ocurren un par de cosas que aún no hemos probado…..- sonrío alzando una ceja pícaramente.
-¡¡Oh!!..... En ese caso… ¿A que estamos esperando? – Indica mientras me pasa el brazo por la cintura y nos alejamos de la casa llena de cadáveres.



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No he podido resistirme a hacer un fotomontaje:http://www.flickr.com/photos/peregrintuk007/176732450/
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"Cuando la edad enfría la sangre y los placeres son cosa del pasado, el recuerdo más querido sigue siendo el último, y nuestra evocación más dulce, la del primer beso."
Lord Byron (1788-1824) Poeta británico.

sábado, junio 24, 2006

"¡Qué manía con chupársela!" (crónica del Santander Summer Festival)

Ahhhhhh, creo que voy a llorar.
Al fin he visto en persona a mi amado Ville Valo (cantante de HIM y gótico por antonomasia de mis sueños... y pesadillas) Diox creo que llevaba colada x el desde el último año del instituto, cuando cayó en mis manos el disco "Razorblade Romance" por cortesía de mi brother y mientras escuchaba esas letras tan geniales y desgarradoras me preguntaba que clase de ser se escondía tras esa apariencia andrógina de muchacho con cara de Angel y mirada oscura propia de un demonio.

La cosa fue así, ayer llegé a casa de Sam a las 6 en punto vestida para matar: pantalón ajustado negro, camiseta de tirantes negra, camiseta de gasa tambien negra, encima. Uñas pintadas (x supuesto tambien de negro XD ). Le convenzo para que al menos se ponga una camiseta oscura, pasa de maquillarse, yo por el contrario utilizo las pinturas de guerra (es una ocasión especial ¿no?).
Caminamos hasta el Summer Festival (¿Cuanto dijiste que era Sam, 20 minutos andando....? jajajaja, no te lo crees ni tú)

Una vez allí me hacen tirar el bocadillo que mi madre me había preparado con todo el amor del mundo....no se pueden meter comidas ni bebidas de exterior (eso sí el batido de fresa que llevaba lo paso de contrabando y la tía ni se entera)
Encontramos a Vic y a su novio (q se me ha vuelto a olvidar el nombre, lo siento). Nos hemos perdido el concierto de Sexy Sadie que ha acabado un rato antes (q se le va a hacer, somos así). Le mando un sms a Rob q se supone que ha ido al festival tambien. Empezamos a ver a un grupo tocar, se llaman EDITORS, me gustan, tienen un sonido muy chulo, y por si eso fuera poco el cantante va de lo más borracho y no para de:
-cambiar de guitarra entre canción y canción.
-revolverse como si estuviera poseido o intentando apartar demonios de su alrededor.
-parecer un poco "amanerado" con tanto aspamiento.
- Parecer un loco....
Vamos, genial ¿no?. Sam y yo llegamos a 2 conclusiones la primera es q molan, y la segunda q o bien el cantante es un poco "pirata" o es inglés (y eso ya lo explica todo.....pobre gente los británicos, q mal andan de la olla)
http://www.flickr.com/photos/peregrintuk007/173827545/

Vemos a Rober y su colegas sentados en futones en la carpa Vodafone (quien pillara uno un rato para sentarse...)
Escuchamos música (de esta de chunta-chunta-electrónica...) en la carpa cubierta, vemos a las 3 Barbies (Barbie malibú, barbie summer y barbie festivalera) bailando por allí todas motivadas.
Damos un voltio x las tiendas de camisetas y chorradas, luego ceno un trozo de Pizza y vamos pal escenario a coger sitio PRIMERA FILA OF COURSE. Supuestamente despues del grupo que tocaba en ese momento tocaba HIM de seguido.
El grupo se llama THE CHARLATANS, son de Manchester y en cuanto veo al cantante en posición junto al micro y ese estilillo de música no puedo evitar pensar en que son "los primos de Oasis", el sonido es una mezcla de los citados Oasis, Coldplay y a veces me recuerda a The Police (deben de ser los teclados).
http://www.flickr.com/photos/peregrintuk007/173827546/

Cuando terminan empieza la liada para poner el escenario para que salgan los HIM, lamparas enormes de velas y candelabros (que yo digo que son de IKEA) llenan el techo del escenario y los laterales. Detrás un gran telón con el logo del grupo (el heartagrama) y varias ilustraciones de mujeres raras como vestidas de hace 2 siglos o así...). Humo. Un ambiente muy gótico y quizá un poco Romántico. Eso sí para mi desgracia compruebo que visualmente es la leche pero para hacer una foto saldrá muy oscuro y lo voy a pasar muy mal para hacer algo decente (me cago en la madre del iluminador y de paso del attrezzista)

Por fin salen, veo la oscura silueta de Ville resortada entre la tenue luz y la niebla (es un vampiro, o al menos como debieran ser, jejeje). La primera canción es para mi sorpresa Buried alive by love (del disco Love metal año 2003). Vamos que han empezado cañeros. Me dedicó a sacar fotos de mi amado cantante y a desesperarme porque salen: movidas, oscuras, desenfocadas (algunas incluso las 3 cosas). Empiezo a perder un oído por estar tan cerca de los altavoces, empiezo a perder la voz de cantar las canciones a gritos, si hubiera perdido la vista no me hubiera importado (mi última visión era tan buena que ya no merecía la pena mirar nada más....).
Por cierto, me miró una décima de segundo; sólo espero que no sea capaz de leer las mentes, si no se hubiera tenido que sonrojar x lo menos con lo que to estaba pensando en ese momento... ;-P (Sam dice que en realidad le miró a él, supongo que siempre discutiremos x eso a partir de ahora...jejeje)
http://www.flickr.com/photos/peregrintuk007/173827549/

Ville no es tan "estirado" como nos hace creer en los videoclips, se descojona el sólo cuando habla al público, echa miradas de complicidad al bajista y le hace gestos (que x cierto ese bajista es totalmente un enano, con barba y pintas de guarro incluidas). No deja de fumar en ningún momento (creo que conté 5 o 6 cigarrillos), bebe cerveza sin parar y de paso se dedica a escupirla x el escenario.....si, ya sé que suena muy raro (dicho sea de paso yo de mayor quiero ser una lata de Heineken). El chico es un poco provocador y nos llama "Motherfuckers" a los de mi zona porque dice que no estamos cantando (mentira, yo sí). Me encanta su profundisima voz, sobretodo cuando habla, es super "sepsy"; cantando se le nota menos.
http://www.flickr.com/photos/peregrintuk007/173827550/

Apodo al guitarrista que es rubio y con el pelo larguísimo y lleno de rastas "la bruja de Narnia", que por cierto no me había fijado demasiado en él pero....tiene un puntillo....
Cuando acaban de tocar el batería tira las baquetas, una pasa super cerca pero ninguno de nosotros es capaz de cogerla.

Nos sentamos en un motículo los 4 un rato y vemos empezar el concierto de PRIMAL SCREAM, luego le digo a Sam que estoy cansada y tiramos p'a su casa. En el parque de cerca de casa aprovechamos que es San Juan y quemamos nuestros deseos escritos en un papel con el fuego de unas velas. ( No, yo no pedí lo que reza en título de este mensaje, no seais malpensados)

Y luego a casita en un Taxi.

martes, junio 20, 2006

Los ríos de color "mierda"

Ayer cayó una tromba de agua impresionante, (vale, hoy tambien ha llovido, pero ni la mitad). Por culpa de las liadas de Zek tuvimos que bajar con ese horrible tiempo por Bilbao a comprar una peluca, si, ya sé que suena raro.... el caso es que ya aprovechamos a acompañar a Ash a la armería del "señor templario" para que pudiera ver el sable doble de Darth Maul que ha traído a la tienda hace unos días.

El caso es que nos mojamos hasta los huesos, yo por lo menos llevaba la chaqueta tan remojada que se me pegaban las mangas a los brazos (vamos un asco). Llegamos a la plaza de Zabálburu y cual es nuestra sorpresa cuando vemos que ha reventado una tubería y que sale agua a raudales de debajo de una tapa de alcantarilla, era una cosa impresionante de ver, la calle va en cuesta hacia abajo y caía en plan río marrón por toda la calle principal (Calle Autonomía), el hedor era insoportable. Tuvimos que pasar justo por el borde y subirnos a los bordillos de los edificios cuando el agua subía (cuando pasaba un coche, que hacía olas y todo) si te descuidabas te llenabas de aguas residuales hasta los tobillos, vamos UNA GUARRADA MUY GRANDE. Pero aún así una aventura, un "safari urbano" por llamarlo de algún modo.

Si me pudiera teleportar no me pasarían estas cosas.....


Si vale, era una excusa barata para poner una foto del Rondador Nocturno....¿y que? (es mi pequeña debilidad azulada....) ;-P

jueves, junio 08, 2006

Angela III: Decisiones precipitadas

Aviso a los navegantes, este post es larguísimos y esta historia no tiene pinta de acabarse nunca, creo q me está poseyendo y apropiandose de mi manos y del teclado del ordenador....Esta ida de olla me está sobrepasando.
“¿Podemos hablar Angela?” dijo mi madre asomándose por la puerta de mi habitación. Asentí sin mirarle, y giré la cabeza hacia la ventana mientras guardaba rapidamente la carta que Jerome me había escrito cuando nos encontramos en el café. Mamá llevaba días insinuándome que olvidará a Jerome sin éxito, aún así, seguía insistiendo una y otra vez, parecía no cansarse de aparecer a hurtadillas junto a mí en mi habitación, a solas en alguno de los salones, en el jardín mientras recogía flores despreocupadamente para hacer un ramillete, incluso vino con Claire y conmigo a Hyde Park a pasear una tarde mientras lanzaba frases que mi hermana no parecía comprender y yo entendía perfectamente….
-Sé exactamente como te sientes… A todas nos ha pasado alguna vez, pero….hay que saber sobreponerse.
- No sé a que os referís - dije haciéndome la tonta, no me apetecía hablar del tema.
- No lo ocultes, puedes engañar a tu padre, incluso a tu hermana pero yo te conozco mejor de lo que crees. Angela cariño, el amor es una cosa de necios, tu tienes hombres mejores que conquistar, si quieres un marido te casaremos, pero que sea alguien de buena clase, con tierras, o con una buena renta, puede que las dos cosas, tu vales más de lo que crees.
-Madre – contesté muy enfadada-
lo último que deseo en este momento es casarme. Por favor no me torturéis más. Desearía estar sola…- Angela, un clavo saca otro clavo. Eso lo sabe todo el mundo.
- No estoy de acuerdo. Si pretendéis buscar marido hacedlo para alguien que tenga deseos de casarse, perdéis el tiempo siendo mi alcahueta…
- ¿Acaso crees que ya nací siendo vieja?, una vez fui joven y también sentí el amor; pero supe aceptar la voluntad de mis padres y escoger lo que me convenía en favor de lo que me apetecía. El amor dura un suspiro pero una buena renta bien administrada dura toda la vida. Además después del tiempo aprenderías a apreciar a tu esposo.
-Eso que decís es horrible. A amar no se aprende madre, se siente. ¿Acaso crees que el amor es como bordar? – Dije desconcertada, no había escuchado hablar así a mamá jamás.-
No pienso casarme. No hay nadie para mí en Londres.
-En eso tienes razón…. Aunque ojala te hubieras dado cuenta por ti misma, sin necesidad de llegar a esto…
- ¿De que habláis madre? ¿Qué ha ocurrido?
- Dios sabe que he intentado hacerte cambiar de idea, pero por desgracia eres tan testaruda como tu padre. Quise suavizar el golpe pero….tu no quieres. ¿Por qué eres tan obstinada? Eso no te traerá nada bueno en el futuro.
- No os entiendo y me estáis poniendo nerviosa. ¿Qué ha ocurrido?

Mamá rebuscó en el bolsillo de su delantal de fino hilo blanco. “Toma” – dijo alargando el brazo con un trozo de papel doblado- “es de hace 5 dias”. Lo recorté antes de que lo vieras.
Abrí el fragmento de periódico: El político J.E. Morrow desaparecido
…. Jerome Eugene Morrow político y escritor autor del libro "Sociedad Inglesa Actual" desapareció del domicilio familiar de los Morrow hace dos noches…. se desconoce su paradero, la policía investiga el caso y aún no se han encontrado pistas sobre los hechos de la noche de su misteriosa desaparición…”

- ¡Imposible!
– exclamé. –
No puede haberle ocurrido nada… ¡¡no puede ser!!
- Lo siento mucho cariño, pero algo le ha ocurrido ¿tu sabes donde puede hallarse?

- Nooo. Por supuesto que no
Dije mintiendo descaradamente. Tenía una pista, lo único a lo que aferrarme y era preferible asegurarse antes de nada.

Los días transcurrieron horriblemente largos, llena de dudas y de intranquilidad. Cada mañana corría a la puerta a primera hora para recoger el periódico - a veces llegaba antes que el ama de llaves- y buscar entres sus hojas respuestas a mi incertidumbre….por desgracia no las hallaba. Las noches eran una pesadilla continua, sin apenas pegar ojo. Por momentos creí que la locura me invadía y antes de perder la razón por completo me obligué a cometer la mayor demencia de todas.



Aquella noche me bajé del carruaje no muy lejos de Covent Garden y pagué apresuradamente al cochero, el cual abandonó el lugar con mucha rapidez y casi sin despedirse.
Me adentré en las callejuelas, tenía un nombre y un lugar pero no sabía exactamente donde hallar ninguna de las dos cosas. Tras vagar durante largos minutos encontré la taberna. Encima de la puerta colgaba un viejo y descolorido cartel en el que rezaba el nombre "The Lair" (la guarida). No había duda, tenía que ser allí. Entré, todo estaba bastante oscuro. Tan sólo unas pocas velas iluminaban el lugar. Miré a mi alrededor buscando al hombre del que Jerome me había hablado "Angelus". Me acerqué a una mesa, las voces de sus ocupantes cesaron a medida que me acercaba. Uno de los hombres de la mesa me señaló hacia un lugar al fondo del local. Luego cogió su copa y vació su rojo contenido de un trago, parecía demasiado espeso para ser sólo vino tinto.... Varias personas me siguieron con la mirada a medida que avanzaba, estaba asustada y comenzaba a ponerme enferma ese extraño lugar.
Sentados en la mesa del fondo había cinco personas: tres mujeres y dos hombres. Ellas tenían el pelo largo y ricos vestidos. Una de ellas apenas era mayor que mi hermana; era morena y llevaba una muñeca de porcelana entre sus brazos. Las otras dos mujeres eran rubias y algo más mayores que esta. En cuanto a los hombres uno era castaño, de expresión fría en el rostro y con el pelo liso, largo hasta los hombros, el otro por el contrario tenía el cabello más corto, rubio y algo rizado, su semblante era bastante más risueño, o al menos eso parecía a simple vista. Este último había estado recitando una horrible poesía hasta el mismo instante en que me presenté frente a ellos. Desde luego era un mal poeta, y si todo salía como yo esperaba tras esa noche probablemente acabaría descubriendo en que otras cosas era aún peor.

-Busco a "Angelus"-dije con voz temblorosa.
-¿Y quien le busca? -contestó divertido el muchacho rubio.
-Me llamo Angela, y.... alguien me dijo que tal vez él podría ayudarme. ¿eres tú?
-¿Ayudarte?-dijo la más joven con desdén-
Creo que te han informado mal...muy mal - y se levantó rápidamente dispuesta a atacarme. El hombre moreno le sujetó por uno de los brazos con fuerza.
-Drusila, ¿cuantas veces tengo que repetirte lo de no "comerte" a mis clientes?

La chica miró con odio la cruz que yo llevaba al cuello y luego se sentó, o más bien se lanzó contra el asiento enfadada.

-Y bien -dijo el hombre más amablemente -
¿en que puedo servir a la señorita?
-¿Tú eres Angelus entonces?
- El asintió con la cabeza -
Tengo la sospecha de que un hombre vino aquí hace algunas semanas, y tal vez alguno de vosotros.....le convirtió. Necesito que hagas lo mismo conmigo, ¿podrías hacer eso o no es posible?
-Por un módico precio, todo es posible preciosa....veamos....tu te refieres a un hombre moreno, alto, vestido como un pimpollo de alto cargo, de aire un poco ausente, taciturno tal vez....¿no es eso?

Asentí, sin duda ese tenía que ser mi Jerome.

- ¡Oh!, ¿no me digas que vas a convertir a esta muñequita? -dijo Drusila enfadada mientras zarandeaba su muñeca enérgicamente.

Angelus la miró con fastidio, con esa expresión de un padre hacia una hija caprichosa.

-Dru -llamó el chico rubio - "No sólo de sangre vive el vampiro" - dijo con pose interesante-
a veces necesitamos dinero. ¿Como te crees que te conseguí ese caro juguete?
-Se lo robaste a aquella niña que mataste cerca de Picadilly -dijo una de las mujeres rubias.- Eres un mentiroso William.
- ¡¡Touche!!, has acertado en ambas afirmaciones.- rió sarcásticamente añadió:
"Niños perdidos
sangre fresca
un buen mordisco
la mejor fiesta"


¡¡Estaba claro que era un poeta horrible!!. Las tres mujeres rieron con fuerza la ocurrencia de William.

-Y bien, Srta. Angela, ¿A cuanto asciende el precio que te merece mi ayuda?
-Todo lo que he traído es esto
- dije poniendo sobre la mesa una bolsita llena de libras que llevaba en el bolso.

Angelus sonrió fríamente. "Creo que con eso bastará, aún no he establecido tarifas fijas...jejeje". Recogí la bolsa y procedí a guardarla de nuevo. El se levantó y pude comprobar que era muy alto, puede que incluso más que Jerome y desde luego era algo más corpulento, muy fuerte, en eso no había duda. Se acercó a mí y el tenerle tan cerca me asustó. Su aspecto era bastante amenazador aún cuando su rostro no reflejaba expresión ninguna.

-Acompáñame pequeña -me dijo con el tono más amable que fue capaz de pronunciar.

Yo no me moví de mi sitio, estaba aterrada, desconcertada, totalmente fuera de lugar, me sentía como si me hubiera presentado en el baile del cumpleaños de la Reina vestida en camisón. El hecho de acompañar a solas a un hombre tan fuerte no me agradaba, me sentía intimidada por él. Por un momento pensé que no podría ocurrirme nada en un lugar lleno de gente, luego llegué a la conclusión de que allí dentro eran todos como él. De hecho yo debía de ser la única diferente al resto. Lo que a mi me pasara a nadie le importaba en ese lugar.

-¿Vas a cumplir tu promesa o pretendes engañarme? – las palabras me salieron por si solas, desde luego era un pregunta tonta, si no iba a ayudarme realmente jamás me lo hubiera dicho a la cara.
Me miró con suficiencia: “Que sea un vampiro no quiere decir que no tenga palabra”
Por alguna razón le creí.
Le acompañé hasta una destartalada puerta al otro lado de la taberna, bajamos unas escaleras llevando un candelabro como única luz. El lugar parecía un almacén o algo parecido, había una mesa cubierta de polvo y cajas de licores apiladas junto a una pared. Angelus abrió una puerta y entramos. Dentro el panorama era bastante más sórdido. Una mesita, dos o tres sillas repartidas por la habitación y una lámpara de aceite que Angelus procedió a prender. Con algo más de luz mis ojos pudieron ver mejor la poco agraciada “decoración”. Había manchas de humedad en las paredes y en el centro de la estancia una especie de aparato a medio camino entre un banco y una mesa de tortura lo reinaba todo, las correas y cadenas que estaban unidas a ella por aros metálicos estaban caídas de manera que rozaban el suelo.

-Hace frío –acerté a decir
-Tranquila, pronto ya no sentirás nada.
-¿Eso quiere decir que vas a matarme?


Angelus cerró la puerta con un herrumbroso pestillo que chirrió estridentemente mientras era movido. Luego se giró hacia mí.

-Preciosa ¿acaso crees que mi corazón late? ¿O que estoy respirando este aire cargado de humedad? Tienes que estar muerta para que esto funcione. Esa es la idea. Yo estoy muerto, y todos los estaban arriban también lo están. No obstante te puedo asegurar que jamás ninguno de nosotros se sintió tan vivo.

Le miré asustada - ¿Sería demasiado tarde para echarme atrás?, nadie me había explicado nada de lo que se supone que tenía que hacerme. ¿¿Muertos vivientes??, como podía darse tal aberración, todo aquello en lo que había creído siempre se desmoronó ante tales afirmaciones.

Angelus dejó el candelabro sobre una de las sillas y dio un paso hacia mí. Comencé a ponerme más nerviosa si cabe. Temblaba, más por el miedo que por el frío.

-Relájate pequeña señorita, ¿estas segura de que quieres hacer esto?, después ya no hay vuelta atrás
–me miró fijamente.

Respiré hondo, cerré los ojos y pensé en que Jerome estaba perdido por el mundo, desaparecido y sobretodo…..totalmente solo. Yo le había negado mi compañía y ahora mi misión era buscarle y enmendar este error, por fin llegué a la clara convicción de que debía haberle dicho que sí desde el principio. Si nuestro destino era estar juntos ¿Qué más daba en una vida que en la otra?

-Estoy preparada. –dije con mucha convicción.

Angelus se acercó a mí con paso firme. Me cogió suavemente por la cintura, mi bolso se desprendió de mi mano y cayó con un golpe seco sobre el suelo. Me sentía hipnotizada, apenas podía moverme, era como si mi voluntad perteneciera por completo a Angelus. Después me besó, con dulzura al principio, luego se tornó en un beso mucho más intenso, podría incluso decir que violento. No podía pensar con claridad y mucho menos apartarle de mí. Aquello era como un baile del que no conocía los pasos….por suerte o por desgracia Angelus los conocía a la perfección.

Mis manos recorrieron su espalda. Me sentía como un pelele entre sus brazos. No podía parar, no podía detenerle o más bien no quería que se detuviera. Aquello estaba mal pero….comenzaba a ser una de esas cosas de las que es preferible arrepentirse por haberlas hecho que por haberlas dejado pasar. Desabrochó mi capa y esta cayó pesadamente al suelo. Me empujó contra la mesa, apartó el cabello que cubría mis hombros y acarició mi cuello con sus manos. Cuando abrí los ojos su cara se había tornado monstruosa, animal, sus ojos reflejaban un brillo felino. Quise gritar pero no pude, tan sólo me quedé quieta como una estatua, totalmente paralizada por el miedo y por una extraña fuerza que Angelus ejercía sobre mí con sólo mirarme, aún hoy no he encontrado respuesta a esa “magia”.

Sus labios se posaron sobre mi cuello, me estremecí, su piel estaba fría al contacto con la mía. Me mordió, el dolor me sacó de mi estado aletargado, reaccioné, intenté apartarlo de mí pero él era mucho más fuerte. Sujetó mis muñecas con sus manos. Continué forcejeando unos segundos pero pronto las fuerzas me abandonaron. Me sentí mareada, estaba a punto de desmayarme. De pronto Angelus paró. Me apoyó contra el extraño banco y me aferré a una anilla de metal con las manos para no caerme. El abrió su camisa, vi como sacaba un pequeño puñal del bolsillo de su levita y se hacía un profundo corte en el pecho del cual comenzó a manar una sangre oscura y espesa.

“Ahora Bebe de mí y vivirás eternamente”

Le obedecí, bebí y noté como su emponzoñada sangre me invadía todo el cuerpo. “Te condeno a la muerte en vida, al hambre eterna que jamás será saciada”, me susurró.
Luego me desplomé entre sus brazos.

sábado, junio 03, 2006

¡¡ Por Dios y por el Rey !!

Aún estoy flipando y se me pone de punta el vello de mis peludos pies de Hobbit.

Hace un par de días Be y yo pasamos por la armería de Bilbao para ver que novedades había traído el dueño, señor al que siempre damos la lata a base de docenas de preguntas y acabamos hablando mil horas seguidas de armas, historia y cosas frikis (eso sí, jamas le hemos comprado nada).... Bueno el caso es que yo andaba ahí mirando que tenía ropa de caballero Hospitalero y de Templario en la tienda y me daba vergüenza preguntarle cuanto me costaría hacerme con una capa y una sobrevesta con su cruz bordada y tal.....al final Be lo preguntó por mí y cual fue nuestra sorpresa cuando va el tío y nos dice:

"Bueno, ya sabreis que los Templarios siguen existiendo ahora, así como los masones, pero nadie dice que es un masón, lo llevan en secreto....yo pertenezco a la orden del Temple de la cruz de "Noseké" (insertad aquí un nombre porque a mí se me ha olvidado cual dijo). En mi orden somos 800 hermanos..." y nos enseñó el Códice Templario que es un libro muy interesante que no ha escrito Dan Brown precisamente, vamos que este cuenta cosas reales.

Yo con cara de palo intentando no delatarme, en plan: "ahá, ahá, muy interesante...sí, sí..."
(pero por dentro mi mente decía: "¡¡AHHHHHHHHHHHH!!"

Nos despedimos del buen hombre y caminamos unos pasos cuando Be dice:
- ¿me lo parece a mí o este hombre ha dicho que es templario?
- SÍIIIIIIIIIIIIII !!!!, si este señor lo es yo quiero, yo quiero, yo quieroooooooo!!!!
-Ya, pero tu tienes 2 problemas, eres mujer y atea.
-Uno es operable, por el otro no te preocupes siempre puedo mentir.....


El caso es el siguiente, mi sueño frustrado, el 3er puesto en la lista de los "trabajos de mis sueños" acaba de tocar a la puerta mientras yo miraba para otro lado distraidamente, tengo que hacerme Caballero Templario como sea, aunque sólo sea para enseñar el carnet frikimente al resto de la gente y mirarles por encima del hombro mientras flipan. He estado investigando por la red y he encontrado la página española de todo este cotarro, creo que ser mujer no es un problema para que me acepten, me lo voy a pensar.
Creo que es lo más parecido a Jedi que puedo encontrar actualmente (porq lo de hacerme Monje Shaolín, como que no lo veo......tengo menos flexibilidad que el palo de una escoba)
Y además ¿Vosotros sabeis lo bien que me quedaría la túnica templaria?

http://www.osmtj.org/

(eso sí, el código de conducta del Temple da más miedo que unirse al Opus Dei... ¡pero si rezan!)