Por petición popular de alguno/a (o puro cotilleo) o voy a contar la historia de como acabé pasando mi última noche en España en un lujoso pisazo de una calle del madrileño barrio de salamanca.
La cosa empezó hace unos 60 años más o menos (joder, a lo mejor me he remontado demasiado), una hermana de mi abuelo materno se casó y se fue a vivir con su marido a Venezuela, les iba muy bien, de hecho tanto que debieron de hacer gran fortuna. Mi tía abuela de vez en cuando mandaba a España dinero o cosas para las familias de sus hermanos/as y tal. Años después vino a España de visita con su marido y su hija (la prima de mi madre y mis tíos/as), cuando esta última tenía unos 19 o 20 años. Mi madre por aquel entonces tenía 10 años más o menos, y mi tía cerca de los 9 o así. Y nunca más se volvieron a ver en persona después de eso.
Hace ya como más de 15 años (no sé el año exacto, podrían ser 20) supieron por otra rama de la familia que habían vuelto a España (estamos hablando de algún punto en los años 90) y quisieron retomar contacto con ellos, así que lo típico de que se pidieron teléfonos y tal. Y lo cierto es que todos estos años la prima de mi madre solía llamar por lo menos 1 vez al año mínimo, por Navidades o cosas así y preguntaba por la familia de cada uno y tal, a la que más solía llamar es a mi tía (la hermana de mi madre, que suele ser la portavoz de nuestra rama de la familia, por así decirlo, jejeje). La cosa es que siempre les andaba insistiendo en que fueran a Madrid a visitarla, y de paso a la tía (mi tía abuela), porque está la mujer MUY mayor y no estaba ya como para ir ella a Bilbao y tal. Y eso se lo ha dicho durante muchísimo tiempo, pero es lo típico de que nunca acaban de encontrar un hueco para liarse la manta a la cabeza e irse a Madrid. En marzo mi tía habló con la prima y le dijo que yo iba a venir a España unos días y que a primeros de abril me iba otra vez a Madrid a coger el avión de vuelta a Japón, así que la prima de Venezuela le dijo que esa era una buena razón para que vinieran a acompañarme y así ponerse al día de paso. Por supuesto que nos quedábamos todas en la casa de ellas, que había habitaciones y espacio de sobra (DOY FE DE ELLO!!)
Yo esa noche había quedado en verme con Elphaba, así que en cuanto llegué a la estación de buses y mi madre y yo nos reunimos con mi tía, las dejé encauzadas para ir a la casa y yo me volví a bajar para meterme en el metro.Después de la cena (en un tailandés en el que comimos muy bien) y la entrega del par de cosas que tenía que darle me volví al metro. Caminé desde avenida de las américas hasta la calle en cuestión donde estaba la casa, unos 20 minutos largos y llamé al piso correspondiente del lujoso portal. No me abría nadie... ni me contestaban, estaba por llamar con el móvil, pero de pronto apareció mi madre en pijama "que el portero se ha ido ya y no hay nadie para abrirte". Pos vale... Nos metemos en el ascensor y llegamos a la planta correspondiente. "Aquí llegas al piso y en realidad es la casa entera, porque ocupa toda la planta".
El momento surrealista llegó cuando mi madre me condujo por los interminables pasillos de la casa (repletos de cuadros y alguna que otra escultura) y llego a una habitación bastante grande con una cama enorme. Me encuentro a una señora anciana a la que evidentemente no había visto en mi vida (la tía abuela) con un camisón de señora de otro tiempo y redecilla en el pelo, yo con mi chaqueta roja de cuero... aquello era el cuento de Caperucita versión 2.0. Me dice que le de dos besos y un abrazo y ahí ya no sabía dónde meterme, me vi abrazando a una señora a la que no conocía de nada, que ya es raro (no abrazo ni a la gente que conozco. XDD). Va y me dice "me debes 60 años de mimos, que es lo que he estado lejos de vosotros" a lo que yo contesté con algo parecido a: "oiga, yo solo tengo 30 años, hable con estas 2 si eso, que la deuda será con ellas" ^_^U
No fue hasta la mañana siguiente que vi que tenían hasta servicio, yo no estoy acostumbrada a que hagan el té por mí y fue todo un poco raro. Después me duché y me preparé porque tenía que irme en seguida para el aeropuerto. Ya por fin conocí a la prima y a su marido. Después estuve cotilleando la casa, ya que al menos había luz y tal. Me dediqué a hacer fotos por varios sitios, porque en el fondo soy un poco paparazzi.
Ya cuando me iba, me despedí de todos y el momento más surrealista fue cuando mi tía abuela me dice "ayer no sabía ni que existías, pero ahora he buscado en mi corazón y como eres de mi familia te quiero". Y yo "esto... pues gracias, venga, dame 2 besos". (Qué barbaridad, que situación!) :-p
Por supuesto me dijeron que a ver si iba otra vez, que vaya visita relámpago y que su casa era mi casa a partir de ahora y todo eso que se dice.




































7 comentarios:
Cotilleo puro y duro, al menos ne mi caso jejejejeje. O en previsión de lo que pueda pasar ¡quien sabe cuando puede aparecer un ti@ de las americas! Aunque me da que a los de mi familia no les fue tan bien... La terraza es una pasada, como para no fascinarte y el resto de la casa, lo que comentábamos, como de museo ¿no?
Lo mejor, vuestra foto :-D
Mierda, yo no tengo a nadie perdido. Bueno, sí, pero nadie que remotamente vaya a conocer.
Pues me encanta el cuadrito ese que dices, muy chulo. Se ve un pisazo chulo, aunque yo lo decoraría de una forma muy diferente jeje.
Qué bien que te hayan acogido así. Da gusto.
Qué mala es nuestra foto pero qué bien salimos XD.
Yo tampoco lo hubiera decorado así, no es mi estilo para nada, que tenían cuadros hasta en el baño, un horror vacui que lo flipas con tanta mandanga. Tener dinero no te da automáticamente buen gusto tampoco. Y no tenerlo... Pues tampoco, porque yo hubiera pegado mil posters de idols en la pared de mi habitación y a eso lo hubiera llamado decoración, ea!!
Me apetecía más poner la foto cutre "aquí te pillo aquí te mato" en la calle que "el posado" del restaurante, la verdad. ;-)
A mí también me gusta más la foto espontánea jeje.
menuda terraza para hacer barbacoas y fiestuquis.
Ya sabes que no me gusta la decoracion de la casa por mucha obra de arte que cuelgue en paredes y estatuas adornando cada esquina. Ahora bien, la historia es interesante y el piso un lujazo.
Lo mejor cuando nos dijeron que Josemi "te voy a presentar a mi camisero" Rodríguez Sieiro vive en el edificio de en frente. :-O
A mí me ha flipao la frase con la que te despidió. Eso de que te acababa de conocer y buscó en su corazón y que te quería. Buf, me ha dejao con el culo torcido!!!
jajajaa
Pisazo!! Pero la nevera... esa nevera!!
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