jueves, octubre 28, 2010

De japoneses proletarios: "Vamos hacia el infierno"

Acabé la otra semana de leer un libro que se llama "Kanikosen el pesquero".

(pausa para que los lectores se descojonen a gusto)


Sí, sé lo que muchos/as de las que me conoceis estareis pensando: "Leyre ya se tronó definitivamente, como a Ohno le gusta pescar ahora ella lee libros japoneses sobre barcos de pesca, ¡¡está loca terminal!!"

Me complace sobremanera deciros que si pensais eso estais muy equivocados/as. La cosa fue que el mes pasado, mi madre, que es de la vieja escuela y oye mucho la radio, escuchó en un programa la recomendación de dos libros, uno era: "El tiempo entre costuras" y el otro Kanikosen, que por cierto, escribió en un papel muy malamente el nombre del autor "Taniji Kobayashi" y me costó un huevo encontrarlo en internet para saber de qué leches me estaba hablando.


Es que ella ahora oye la palabra "Japón" o "japonés" y ya viene a decírmelo, sea lo que sea, lo mismo le da contarme que ha salido en el telediario un invento absurdo de un tío nipón, que la receta de las gyozas (que por cierto, originariamente son chinas...). Hace dos días estando de compras se nos cruzó un chaval asiático y mi madre se giró a mirarme, como con cara de cachondeo, me hize la loca y me acerqué a un escaparate a hacer como que estaba viendo algo... (además es que el chaval era feo y no merecía la pena, hay que decirlo todo, jajajajajaa).
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La portada del libro me parece genial, no tiene nada pero da como una sensación de mal rollo que refleja muy bien lo que transmite la novela.


Pero entremos en materia, que se me va la pinza. ¿De qué va el libro?

Pues va de un buque factoría: el "Hakko Maru" que se dedica a pescar cangrejos. Sale de las costas de Hokkaido cuando Japón estaba todavía en en la época de las "vacas flacas". En el barco hay hombres de varias condiciones: pescadores, ex-estudiantes (chicos jóvenes que han tenido que dejar los estudios y ponerse a trabajar para ayudar a sus familias), obreros de todo tipo, incluso algunos que se menciona que habían estado en una mina antes de enrolarse en el barco. Ponen rumbo a las aguas de Kamchatka, donde son obligados a trabajar en unas condiciones infrahumanas, tanto de insalubridad como de explotación. Lo que les lleva en algunas ocasiones al desmayo, a enfermar o incluso a la muerte. El patrón del buque es un tío asqueroso (al que hubiera matado con mis propias manos cada vez que abría la boca) que les trata como animales, pero claro... "hay que trabajar por el bien del país". En un momento dado varios botes salen a faenar y por culpa del mar embravecido uno de ellos, con 3 hombres (creo recordar), no regresa. Cuando ya se les ha dado por muertos porque han pasado varios días por fin aparecen. Pero no vuelven "solos", han sido recogidos por un barco ruso en el que han podido hablar con otros pescadores y obreros de factorias de pesca, y traen consigo la semilla del socialismo y en cierto modo de la revolución. Que estas ideas triunfen o no, solo dependerá de ellos y de lo unidos que estén frente al patrón.

Y hasta aquí puedo leer...

La novela no resulta una lectura fácil, si bien es muy cortita, que se lee en un rato. el relato de los hechos y las descripciones de las condiciones en las que viven los personajes desde luego no son agradables. Yo aviso. A mí el libro me ha gustado, pero reconozco que no es recomendable para la gente "sensible". En la portada pone: "La versión japonesa de las uvas de la ira", no tengo ni idea porque no lo he leído (de Steinbeck solo he leído un libro, y tampoco me apasionó...), pero a mí me recordó más a la película El acorazado Potenkin (y diciendo eso acabo de quedar como una gafapasta de mucho cuidado...).

He de decir que este libro fue publicado en el año 1929, pero que ha empezado a ser popular de nuevo hace relativamente poco, no sé si a cuenta de la crisis y que la gente tiene miedo de perder el trabajo o qué leches se está vendiendo como churros (yo tuve que pedirlo en El corte Inglés, inexplicablemente estaba agotado) y ha llegado a aparecer en las listas de best sellers este año (o eso dice el periódico The Guardian).

Diré que al escritor de esta novela, al tal Kobayashi se lo cargó la policía imperial japonesa cuando tenía 29 años, precisamente por escribir este tipo de cosas, era comunista convencido. En la novela justo al final, vienen unas páginas explicando todo el suceso y las torturas a las que fue sometido durante horas hasta que murió. La realidad siempre supera a la ficción...

Documentándome para el post descubrí que se ha hecho una película sobre el libro. Aquí os dejo el trailer. (Por lo que veo se han inventado cosas, no diré qué pero se han sobrado bastante. ¬¬). ¡¡¡El sonido está desacompasado!!! (maldito youtube...)


Cuando le dije a mi sensei qué libro estaba leyendo me dijo: "pero ese es muy triste" y me cascó: "País de nieve" de Yasunari Kawabata (premio nobel de literatura del 1968). A ver si lo empiezo, que tiene buena pinta... Ya os contaré.

4 comentarios:

Sar dijo...

Pues de entrada el libro tiene buena pinta.
Y sí, el título invita al descojone.
Un saludo, me voya dormir un poco.

Geno dijo...

Recuerdo que me habías hablado de este libro. Lo apunto a ver si me hago con él porque, pro muy triste que sea, tiene buena pinta.

Zelgadiss dijo...

Sí, es que me llamaron para que fuera a recogerlo al Corte Inglés cuando estaba en Gijón, por eso creo que te mencioné lo de "un libro japonés que va de un barco de pesca". ;-P

A mí más que "triste" me parece duro y en ocasiones fuertecillo, pero nada más.

Claire dijo...

Qué casualidad! Justo en el Saló del Manga l'FNAC puso un stand y estuve mirando libros japoneses, y estaba este que dices de "País de nieve" de Yasunari Kawabata, y pensé que tenía buena pinta pero no tenía referencias. A ver si me animo, pues.

Sobre el que te has leído, "Kanikosen el pesquero" no tenía ni idea, pero ya veo que es triste... no lo descarto, por eso, lo puedo añadir a mi lista de pendientes.