jueves, septiembre 01, 2005
31 NOCHES EN VENECIA
Durante un mes he vivido en la más pura incomunicación. 31 días en la casa del pueblo. De casa al trabajo y del trabajo a casa. Sin teléfono (móvil sí ¿eh?), Internet, sin música y sin ver la televisión más allá de los capítulos grabados de Perdidos y poco más. ¡¡Es que ni el telediario he visto señores!!, No sé lo que ha pasado en un mes, perdonadme si no sé de lo que me habláis en algún momento, pero es que llevo mucho tiempo viviendo en el aislamiento, ahora sé como se siente un concursante de Gran Hermano, soy casi una ermitaña.
Siento como si hubiera perdido un mes de mi vida, como si hubiera estado en un convento de clausura recluida como una monja (dado el caso no es mala comparación). Se me ha hecho interminable. Lo he pasado muy mal algunas veces y otras hasta bien. Me he reído, he llorado, he sangrado, me he quemado, he sentido dolor (tanto físico como psíquico) He visto cosas que jamás creeríais. Hasta he vivido mi propio “Sugar Rush”. Si en algunos momentos hubiera habido una cámara cerca de mí me temo que me hubiera convertido en la revelación televisiva del verano.
En esa cocina he escuchado historias insólitas: camioneros que se han hospedado con señoritas de compañía, maltratadores, ladronas de calzado, gente q ha estado a punto de morir ahogada en el mar, personas que sola y exclusivamente hablan de ovejas y cabras (no exagero, yo misma les he oído), hombres de edad que se han liado con chicas mucho más jóvenes y gordísimas que luego les han abandonado tras sacarles todo lo que podían, intentos de violación, viejos verdes, historias de lesbianas, peleas callejeras, un día una de nosotras vio a un chico que estaba en el hotel con su familia esnifando cocaína en el coche. La verdad es que en esa cocina se servían tantos cotilleos como comidas
Me he dedicado al noble arte de la observación en las habitaciones que limpiaba, mientras hacía las camas miraba los títulos de libros que estaban en las mesillas de noches de los clientes. Incluso he hecho una lista con los títulos (para que luego digan que en España no se lee)
Ahí van:
- El código Da Vinci ( )
- Memorias de una gheisa ( )
- La joven de la perla
- (uno de Gabriel García Márquez, no sé el título porq estaba traducido al alemán...)
- Los crímenes del balneario
- Vuelo final (ken follet)
- El código Da Vinci descifrado
- Plegarias en la noche (del autor de Mystic river)
- La conspiración ( )
- Los renglones torcidos de Dios
- La casa del alfabeto
- La sombra del viento
- El coleccionista de huesos
- (Un libro sobre la educación de los jóvenes) creo q quien lo leía era un profesor catalán.
Conclusiónes:
- No me apetece hacer un trabajo físico en lo que me resta de vida.
- Ya no hago más camas, a partir de ahora las desharé (para dormir ¿eh? Que yo soy un jedi y no se me permiten hacer ciertas cosas)
- Debo dejar de comer patatas bravas y ali-oli (he comido demasiadas este mes, más que en toda mi vida)
- Me he hecho fan de las mujeres indecisas (yo sé porque lo digo)
- Por muy bien que me digan que este pagado este trabajo a parte de que no me lo creo, pienso que no hay dinero suficiente para pagar el sueldo en la hostelería. No hay horarios, ni fiestas que se respeten. Limpiar la mierda que los demás dejan no puede estar bien pagado ni con todo el oro del mundo.
- La próxima vez que esté en un sitio llamado Venecia un hombre con camiseta a rayas de pie detrás de mí me llamará “siñorina” mientras empuja una góndola.
- Me reafirmo en mi condición de Jedi, no existe la persona que me haga cambiar de opinión.
Siento como si hubiera perdido un mes de mi vida, como si hubiera estado en un convento de clausura recluida como una monja (dado el caso no es mala comparación). Se me ha hecho interminable. Lo he pasado muy mal algunas veces y otras hasta bien. Me he reído, he llorado, he sangrado, me he quemado, he sentido dolor (tanto físico como psíquico) He visto cosas que jamás creeríais. Hasta he vivido mi propio “Sugar Rush”. Si en algunos momentos hubiera habido una cámara cerca de mí me temo que me hubiera convertido en la revelación televisiva del verano.
En esa cocina he escuchado historias insólitas: camioneros que se han hospedado con señoritas de compañía, maltratadores, ladronas de calzado, gente q ha estado a punto de morir ahogada en el mar, personas que sola y exclusivamente hablan de ovejas y cabras (no exagero, yo misma les he oído), hombres de edad que se han liado con chicas mucho más jóvenes y gordísimas que luego les han abandonado tras sacarles todo lo que podían, intentos de violación, viejos verdes, historias de lesbianas, peleas callejeras, un día una de nosotras vio a un chico que estaba en el hotel con su familia esnifando cocaína en el coche. La verdad es que en esa cocina se servían tantos cotilleos como comidas
Me he dedicado al noble arte de la observación en las habitaciones que limpiaba, mientras hacía las camas miraba los títulos de libros que estaban en las mesillas de noches de los clientes. Incluso he hecho una lista con los títulos (para que luego digan que en España no se lee)
Ahí van:
- El código Da Vinci ( )
- Memorias de una gheisa ( )
- La joven de la perla
- (uno de Gabriel García Márquez, no sé el título porq estaba traducido al alemán...)
- Los crímenes del balneario
- Vuelo final (ken follet)
- El código Da Vinci descifrado
- Plegarias en la noche (del autor de Mystic river)
- La conspiración ( )
- Los renglones torcidos de Dios
- La casa del alfabeto
- La sombra del viento
- El coleccionista de huesos
- (Un libro sobre la educación de los jóvenes) creo q quien lo leía era un profesor catalán.
Conclusiónes:
- No me apetece hacer un trabajo físico en lo que me resta de vida.
- Ya no hago más camas, a partir de ahora las desharé (para dormir ¿eh? Que yo soy un jedi y no se me permiten hacer ciertas cosas)
- Debo dejar de comer patatas bravas y ali-oli (he comido demasiadas este mes, más que en toda mi vida)
- Me he hecho fan de las mujeres indecisas (yo sé porque lo digo)
- Por muy bien que me digan que este pagado este trabajo a parte de que no me lo creo, pienso que no hay dinero suficiente para pagar el sueldo en la hostelería. No hay horarios, ni fiestas que se respeten. Limpiar la mierda que los demás dejan no puede estar bien pagado ni con todo el oro del mundo.
- La próxima vez que esté en un sitio llamado Venecia un hombre con camiseta a rayas de pie detrás de mí me llamará “siñorina” mientras empuja una góndola.
- Me reafirmo en mi condición de Jedi, no existe la persona que me haga cambiar de opinión.
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2 comentarios:
¡¡¡Bienvenida!!! Afortunadamente has llegado al fin. Nos alegramos de tenerte de nuevo entre nosotros. Lo de deshacer camas... Quizá un día lo hagas NO como Jedi precisamente, así que piénsalo dos veces antes de afirmar tan rotundamente.
Bienhallada ;)
Lo q para vosotros es algo así como dejar de vivir para mí es simplemente otra forma de vida.
No me ha resultado muy dificil tomar la decisión. y más ahora q he sobrevivido a un mes en el que me ha dado tiempo a pensar mucho (tal vez por estar tantas horas a mi bola)y en el q se me ha enviado a una persona para q me provocara, o al menos para q hiciera tambalear mis principios. porq estoy segura de q esa persona era una etapa q tenía q pasar y superar para reafirmarme en lo q soy, en lo q estoy destinada...
Ahora lo veo más claro q nunca.
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