
Nino, Jun y Sho están junto a la puerta de uno de los baños del piso. Escuchan atentamente lo que pasa dentro. Aparece Ohno y se queda junto a ellos.
-Ohno: ¿Qué ocurre?
-Jun: Las chicas están bañando a Aiba.
-Nino: ¿Cuánto tiempo hace que le bañaron por última vez?
Sho mira el reloj y hace cálculos.
-Sho: Unas tres horas…
-Nino: ¿De verdad puede estar tan sucio Aiba en tres horas?
-Ohno: Si yo fuera desconfiado pensaría que se han inventado una excusa barata para verle desnudo cada vez que les apetece… Pero como no lo soy -Ohno sonríe alegremente y se larga al salón a ver la tele mientras el resto se quedan flipados con él.
Dentro del baño se escucha sonido de chapoteo.
-Zelgadiss: Toma, Aiba chan, tu patito de goma.
-Aiba: ¡¡Bieeeeen!!
-Elphaba: ¡Me pido lavarle el pelo!
-Amiga en la sombra: Yo le enjabono la espalda.
-Geno: A mí ya se me ocurrirá algo que lavarle…
Más ruido de chapoteo en el agua.
-Zelgadiss: ¡¡Claire!! ¿Pero que haces?
-Claire: Me voy a meter en la bañera, tranquilas que yo ocupo poco, entramos los dos de sobra.
-Aiba: ¡¡Bieeeen!! ¿Por qué no entráis todas? Como si fuera una prueba del “Arashi no Shukudai kun”.
-Amiga en la sombra: ¡¡Venga, con ropa, no hay tiempo que perder!!
-Todas: ¡¡¡AIBALANDO!!! -Entran en la bañera como pueden.
Momentos después…
-Elphaba: Aiba, espero por tu bien que eso que se me está clavando sea el grifo de la ducha…
-Aiba: No, es mi patito de goma.
-Zelgadiss: ¿Quién me ha tocado una teta?
-Claire: Perdona, creo que he sido yo… es que me caía y me he agarrado a lo primero que tenía a mano.
-Zelgadiss: Vaya, yo que me había hecho ilusiones…
-Geno: Aiba, te estás poniendo colorado ¿Estás bien?
-Aiba: Perfectamente, ¿no me abrazáis?
-Todas: ¡¡Síiiiiii!! -Le abrazan como pueden en ese espacio tan reducido.
Mientras tanto en el pasillo.
-Sho: Aiba, como no hagas que te suelten ahora mismo tiro la puerta abajo y te parto la cara. A la mierda el “Sakuraiba” y la amistad.
-Jun: ¡¡A mi chica sólo la embarazo yo!! No la toques más de la cuenta…
-Nino: Joder, a ver si al final los únicos tontos que hay en el grupo vamos a ser nosotros.
-Ohno (desde el salón): Chicos, ¿Sabéis que tenemos un canal porno?
Jun, Sho y Nino corren hacia el salón y miran la televisión atentamente.
-Sho: Satoshi kun, esto no es porno, es un documental sobre pesca.
-Ohno: Pues a mí me gusta… “hara i sedaru” (Jara y sedal)
-Jun: A ver, pon mal alto, parece interesante.
-Nino (sentándose en el sofá): me recuerda al videojuego “Animal Crossing”.
Y mientras tanto en Londres...
Flordesombra yace en la cama de un lujoso hotel junto a Oguri Shun.
-Oguri: Esto... acabo de recordar que tengo novia en Japón, o eso creo, ahora mismo me da vueltas la cabeza y no pienso con claridad.
-Flordesombra: Me da igual, si yo no soy celosa, como si tienes tres novias en tu país. Todo lo que pase fuera de esta cama no me interesa una mierda.
Golpean la puerta de la habitación.
-Cheshire: Flordesombraaaaa, ya he terminado con el primero, me voy a por otro... ¿Quieres al de las orejas grandes? Es que a mí no me gusta...
-Oguri: Pobre Eita, con lo majo que es...
-Flordesombra: ¡¡Noooo, no quiero a ninguno, me quedo con Oguri, voy a repetir!!
-Cheshire: ¡Como quieras! -se larga a por otro macizorro nipón.
Flordesombra se mete debajo de las sábanas de la cama.
-Flordesombra: Ay Oguri... tíos como tú no los fabrican en mi barrio, ¡¡estás más bueno que comer con los dedos!!*
*Esto lo opina ella, yo como autora de este fanfic sólo puedo decir que... ¡¡a mí Oguri Shun no me gusta nada!! (que quede claro, jajajaja)
Corte a...
Claire sale de su habitación para buscar una prueba de embarazo de los cientos que tiene guardados en el baño, tiene que comprobar cada dos horas si Jun la ha preñado, ya que el catedrático tiene "capacidades embarazadoras" que van más allá de lo humanamente explicable. Se encierra en el baño a comprobar sus asuntos… Elphaba y Sho van por el pasillo de la casa cuando escuchan sin querer la conversación que Ohno y Zelgadiss tienen en su habitación. Se quedan clavados junto a la puerta como un par de cotillas.
-Zelgadiss: ¡¡Riida, la tuya es enorme!!
-Ohno: Arigatou. (gracias)
-Zelgadiss: Nunca he probado a hacerlo con una tan grande. ¿Me dejas intentarlo?
-Ohno: Hai. (sí)
-Zelgadiss: Dime si lo hago bien, ¿vale?
Un minuto después…
-Ohno: ¡¡Ah, sugoi!! (ah, genial)
-Zelgadiss: ¿Honto ni? (¿de verdad?)
Al otro lado de la puerta Sho y Elphaba se miran asombrados.
-Elphaba: Son como dos animales, todo el día dale que te pego…
-Sho: Hombre eso está bien pero también deberían hacer otras cosas, no sé… leer o algo de provecho. Bueno, en el caso de Ohno aprender a leer antes.
-Elphaba: Pues esto se ha acabado, me van a oír.
-Sho: Nooo, déjales, que vergüenza… -intenta frenarla.
Elphaba: ¿Vergüenza? Eso es lo que ellos no tienen -golpea la puerta cabreada. -Vestíos ahora mismo, vamos a entrar.
-Ohno: ¿Nani? (¿qué?)
-Zelgadiss: ¿Qué nos vistamos? Si ya estamos vestidos.
Elphaba abre la puerta poco a poco como con miedo de lo que se pueda encontrar dentro y nada más entrar abre los ojos como platos y se queda asombrada. Zelgadiss y Ohno llevan monos de trabajo y ambos están manchados de pintura. En una de las paredes hay un mural con el paisaje de una playa y varios barcos en el mar pintados al fondo.
-Elphaba: Ohhhh, es precioso, ¿de verdad lo habéis hecho vosotros?
-Zelgadiss: Pues claro, ¿Qué demonios creías que estábamos haciendo?
-Elphaba: Eh… nada, nada.
Sho entra por fin a la habitación, se había quedado cortado en el pasillo pensando que dentro igual pasaba algo vergonzoso.
-Sho: ¡Qué bonito! ¡Me encanta!
-Ohno: Arigatou gozaimassu -hace una reverencia. (muchas gracias)
-Elphaba: Me alegra mucho que hayáis empezado a usar vuestro talento en algo de provecho, Zelgadiss.
-Zelgadiss: Sí… la verdad es que mi Satoshi me inspira artísticamente un montón -Mira a Ohno con ojos de corderito.
-Elphaba: Dime, ¿Qué has pintado tú de todo el mural?
-Zelgadiss: Bueno… la verdad es que casi todo lo ha hecho el Riida… yo estoy más bien de aprendiz del maestro artista. Pero he pintado un poco el cielo que es más o menos fácil y también aquella estrella de mar que hay allí. -Señala un lado del dibujo.
-Elphaba: ¿Ese manchurrón amarillo que hay en la esquina?
-Zelgadiss: Sí, eso mismo. Como verás apenas me he salido de las líneas para pintarlo, he tardado casi dos horas en acabar…-dice orgullosa.
-Elphaba: Esto… sí, es muy bonito -miente. -Pero… Zelgadiss, igual puedes dejar que Ohno pinte y tú te dedicas a otra cosa de las que haces mejor… no sé… escribir por ejemplo.
-Zelgadiss: ¿Y qué quieres que escriba, un fanfic yaoi? ¿A que molaría?
-Elphaba: Nooo, pero podrías acabar tu novela de una puñeterísima vez, ¿no crees? Que me haces leerla y luego no sigues escribiendo, ¡¡me tienes en un sin vivir!! ¿Cómo coño termina?
-Zelgadiss: Ahhh, eso… sí bueno, ya habrá tiempo más adelante, tengo que ayudar a Ohno con esto, cultivar mi arte, explorar a fondo las relaciones interraciales, digo… perfeccionar mi manera de dibujar.
-Elphaba: Eres incorregible. En fin, al menos estáis haciendo algo artístico, será mejor que os dejemos acabar.
-Sho: Eso, mejor nos vamos. También nosotros tenemos que explorar las relaciones interraciales, ehhh… ver un documental científico que tenemos a medias…
Sho y Elphaba se dirigen hacia la puerta, pero a mitad de camino Elphaba se lo piensa mejor y vuelve sobre sus pasos. Se acerca a Zelgadiss.
-Elphaba (en voz baja): Esto…oye Zelgadiis, que me he quedado con la intriga. ¿Qué es lo que tiene enorme el Riida?
-Zelgadiss: La brocha, ¿qué iba a ser si no? -Se encoje de hombros y le enseña una brocha llena de pintura.
-Elphaba: Ah claro, que tonta soy… -se va mucho más tranquila y cierra la puerta.
-Zelgadiss: A ti te lo voy a decir, guarra. Para que me lo robes...
Ohno coge la brocha de Zelgadiss y la deja posada encima de un bote de acrílico. Se acerca a ella de nuevo y le empieza a abrir la cremallera del mono de trabajo.
-Zelgadiss: Satoshi kun, ¿ya no pintamos más?
-Ohno: iie -sonríe pícaramente. (no)
-Zelgadiss: No tengo ni idea de cómo me entiendes tan bien cuando te hablo en español… Porque me entiendes, ¿verdad?
-Ohno: Hai, wakatta -La besa. (sí, comprendo)
Cortinilla de estrellas a...
Claire y Zelgadiss dejan de cantar en la calle y recogen sus cosas. Vuelven a casa mientras se les hace de noche. Entran y dejan la guitarra que Claire lleva en una esquina del pasillo (no sé porque la lleva, si en realidad no sabe tocar. XDD)
-Claire y Zelgadiss: ¡Tadaimaaaa!
Jun corre por el pasillo y se echa en el suelo panza arriba como si fuera un cachorrito que espera a que su dueña regrese a casa.
-Claire (se agacha junto a él para acariciarle la tripita): ¡Que mono eres Jun!
-Zelgadiss: Por favor que patéticos sois… que manera más grande de perder la dignidad -suelta con expresión arisca.
Ohno se asoma al pasillo y saluda con la mano. Zelgadiss corre hacia él, y se lanza al suelo. Empieza a caminar a cuatro patas mientras se frota contra sus piernas como si fuera una gata en celo mientras le maúlla.
-Ohno (avergonzado): Por favor, te tengo dicho que no hagas esto en público…
-Zelgadiss: ¡¡Nya!!
-Ohno: Vamos a la cocina, te pondré un platito con leche, ¿vale?
-Zelgadiss: ¡¡Miau!!
-Ohno: ¿Qué? Si me maullas en español no te entiendo.
-Zelgadiss: ¡¡Nya!! -dice mientras levanta una “patita” con expresión kawaii.
-Ohno: Ah, vale.
Zelgadiss sigue a Ohno hacia la cocina.
Un rato después los cuatro están sentados en el salón. Zelgadiss “ronronea” mientras restriega su cabeza contra Ohno, que intenta ver la tele con poco éxito. Claire y Jun están de lo más acaramelados en el otro sofá.
-Claire: Es muy duro esto de cantar en la calle…
-Jun: ¿Cuánto habéis sacado hoy?
-Claire: Estando toda la tarde poco más de treinta euros.
-Zelgadiss: Claire, yo lo he estado pensando mucho y creo que voy a dejar el grupo. Está muy bien ser “las Tegomassu” de España pero… creo que estás frenando mi carrera artística.
-Ohno: Lo dices como si fueras una artista consagrada, te recuerdo que cantáis en la calle -le acaricia la cabeza.
-Zelgadiss: Es que desde que me regalaron el Rock Band y me dio por cantar en nivel experto he ganado mucha confianza. Siento que ya no necesito cantar con alguien, además me he aburrido de hacer dúos. Claire sólo quiere cantar canciones de Tegomassu y se niega a que incluyamos canciones de los Kinki Kids en el repertorio.
-Ohno: ¿Se puede saber qué te ha dado ahora con los Kinki Kinds?
-Zelgadiss: A mí nada, pero tienen canciones buenas.
-Claire: Difiero, además uno parece un “hosto” barato y el otro es horroroso y siempre parece enfadado.
-Jun: Eso es verdad, y en persona son aún más feos, que nosotros les conocemos… por desgracia.
Ohno asiente con la cabeza sin decir nada.
-Zelgadiss: No niego que sean feos… pero bueno, que yo quiero ampliar horizontes. A partir de ahora quiero cantar canciones yo sola, empezaré con las de Subaru.
-Ohno: ¡¡Eso tú siempre por lo más complicado!! ¿Por qué no cantas solos de Koyama o... míos? -dice un tanto mosqueado.
-Zelgadiss: Satoshi kun, sabes que te apoyo y que te quiero más que a nada en el mundo, pero... es que en general tus solos suelen ser una puta mierda...
-Claire: Zelgadiss, brutalmente honesta.
-Zelgadiss: Oye, que se lo digo desde el cariño...
Sho entra en el salón llevando una caja de bento con dibujos de Totoro.
-Sho: Dentro de un rato vuelvo, Elphaba tenía hoy turno de noche en el hospital así que le voy a llevar la cena. ¿Vale?
-Claire (alarmada): Sho, ¿no le habrás hecho tú la cena verdad?
-Sho: No, no… ya sé que tengo prohibido cocinar. Lo han hecho Nino y Aiba, se lo pedí a ellos.
-Zelgadiss: Menos mal… ¿Qué le llevas de postre?
-Sho: El postre soy yo. -se va.
Corte a...
Sho está "trabajando" en su nuevo empleo en la administración pública. Bueno, en realidad hace de todo menos trabajar, le ha cogido el gustillo a ser funcionario y se toca los tamagos a manos llenas. Se tira media mañana paseándose con unos papeles con la excusa de que va a hacer unas fotocopias, luego otro ratito en la máquina del café comentado la jugada con un par de compañeros. Ya a última hora vuelve a su mesa y sella unos impresos para no dar toda la mañana como perdida. Está encantado con su nuevo trabajo, sobretodo cuando le dijeron los compañeros que en España cuando se hace huelga no se hace a la japonesa, trabajando más. En España huelga es sinónimo de no hacer nada y está deseando que haya una para poder "integrarse en el país" vagueando.

Mientras tanto en el piso, Ohno y Zelgadiss estudian arduamente el idioma del otro.
-Sensei: A ver Ohno, ahora te voy a enseñar frases esenciales que debes de conocer para vivir en España, repite conmigo: "Andreita coño, cómete el pollo."
-Ohno: Andureita konyo, komete el poyo.
-Zelgadiss: Sensei, yo creo que le sería más útil si cambia el orden de las palabras...
-Sensei: Cállate pervertida, y estudia esa lista de kanjis que te he dado.
-Zelgadiss: ¡Estoy hasta el manko de los kanjis!
Ohno se queda alucinado de lo malhablada que es Zelgadiss.
-Sensei: ¿Pero cómo es posible que sepas todas las palabrotas que hay en japonés? Yo nunca te las he enseñado en clase.
-Zelgadiss: Porque en eso soy autodidacta. ¡¡Venga Satoshi, que te comas el pollo!!

Corte a...
Los 10 están en el salón improvisando un ensayo. Jun que siempre ha sido muy perfeccionista insiste en que deberían cantar y bailar para no perder soltura de mientras que están allí. Nunca saben cuando les tocará volver Japón a ganarse el pan.
-Nino: ¿Quien empieza?
-Aiba: Que empiece Sho chan.
Sho da un paso al frente.
-Sho: Vale... voy a cantar Kitto daijobu.
-Ohno: Nosotros te seguimos.
-Sho (rapeando): When I was driving in that night, kizukeba mada tashika ni hora sora ni Twilight, hikari ga naku tomo nai, nara mada mada, You shouldn't cry cry cry, Tell me what u wanna "ah ah", Weekend gonna make love "ah ah", from Monday to Sunday, every every everyday, lucky lucky lucky my life.
-Elphaba (va hacia hacia él y le agarra): ¡¡Pues vamos a hacerlo de lunes a domingo!!! -Se lo lleva corriendo a la habitación.
-Nino: ¿A qué coño ha venido esto?
-Jun: Venga, pues seguimos el resto... Ohno, cántate algo.
-Ohno: Vale... uno de mis solos, aunque mi chica dice que son una mierda...
-Nino: Tiene razón ella, son una mierda.
-Zelgadiss: Hombre, todos todos no. Algunos me gustan.
-Aiba: A mí todo lo que hace el Riida me parece guay, ¡¡el Riida es pro!!
-Claire: No, el único que es pro es Nino.
-Geno: ¿Qué dices tú ahora de mi Nino?
-Amiga en la sombra: Calláos, que va a cantar Ohno, que lo hace genial.
Ohno carraspea antes de nada y empieza a cantar a capella, llega hasta la parte del estribillo.
-Ohno: ¡¡¡...Tell me why, take me farawaaaay!!!
-Zelgadiss (corriendo hacia él y tomándole de la mano): ¡¡A donde tú quieras, yo te llevo al fin del mundo si hace falta!! -Se lo lleva en dirección a la puerta de la calle.
-Ohno (desconcertado): ¿A dónde vamos?
-Zelgadiss: ¿Pero no me has dicho en la canción que te lleve lejos?
-Ohno: Y yo que coño sé lo que he dicho, no entiendo un cagao de inglés, me aprendí el estribillo foneticamente.
-Zelgadiss: Bueno, pues yo te iba a llevar al fin del mundo, nos vamos a Finisterre, que es muy bonito y comemos de paso un plato de pulpo a la gallega.
-Ohno: Ah bueno, si hay comida me apunto.
Salen los dos por la puerta.
-Jun: Pues a mí me apetecía cantar mi solo "Naked" pero visto lo visto me da miedo...
Amiga en la sombra y Claire se miran complicemente.
-Geno: Tenéis que entenderlo nos tomamos vuestra música muy en serio.
-Claire: Sí, "al pie de la letra"
-Aiba: Pues yo iba a cantar "hello goodbye" así que... hola y adiós - se despide con la mano y se larga a su habitación.
-Nino: Menudo fiasco de ensayo, me voy a jugar a la Nintendo DS, Geno chan, ¿me echas la revancha?
-Geno: Si no hay más remedio... -se van los dos.
Corte a...
Subaru y Tsubasa llevan varios días viviendo en Sevilla, consiguieron un trabajo en el tablao de unos conocidos de la familia que acogió a Tsubasa en su anterior visita a España. Les dejan cantar en japonés siempre y cuando intercalen algunos números de flamenco entre medias. Así que se han montado un espectáculo fusión que mola un puñao. Tsubasa baila mientras Subaru canta enka haciéndolo pasar por cante jondo de última generación. (Nota: Y todo esto se me ha ocurrido sin tomar drogas ni nada)
(Pero les pongo a los 2 cantando “Yume monogatari” porque me gusta más. Como podéis observar el sitio es de todo menos un tablao flamenco, jajajajaja. No tengáis en cuenta la pinta de chulo-putas con gafas de Tsubasa ni el look mendigo-makarra de Subaru, no estaban en su mejor momento ninguno de los dos)
Los miembros del equipo Aiba junto a los Arashi han decidido pasar el fin de semana en Sevilla haciendo turismo. Caminan por una calle, todos ellos van “de incógnito”: Sho con su traje de Yatterman, Elphaba vestida de Okura, Geno ha decidido vestirse con la ropa de jugador de baloncesto de Yamapi en el dorama Buzzer Beat. Nino, que no quería gastarse un duro le pidió a Ohno prestado el traje de abogado de Maou. Ohno va de oso de peluche con su disfraz de Uta no Oniisan que encima da un calor de mil demonios. Amiga en la sombra, fiel a sus raíces lleva un traje de piconera y es la que menos llama la atención de todos. Aiba lleva una camiseta de la virgen del Rosario que se compró en una tienda de souvenirs de Cádiz pero se ha puesto en la cabeza unas orejas de gato de peluche para disimular. Jun lleva el traje de plástico transparente de la gira y tiene que controlar su sensualidad todo el rato ya que podría provocar un baby boom con su capacidad de embarazar sin ni siquiera tocar a las mujeres, además el traje le deja poca movilidad y para colmo con tanto plástico se le están cociendo hasta los tamagos… Claire y Zelgadiss siguen la tendencia Eito Ranger impuesta por Elphaba, así que Zelgadiss va vestida de Subaru y Claire de Ryo. Y a ratos las tres se ponen a cantar “Glorious” mientras la gente les mira a todos ellos por ir tan horteras por la calle, los que les ven pasar piensan que debe de tratarse de alguna despedida de soltero o algo así…
-Geno: Aiba, me ha picado un mosquito, ¿me echas la crema esa que anuncias?
Aiba se acerca a ella y se saca un bote de crema del bolsillo.
-Aiba: Ahora mismo.
-Todas las chicas: ¡¡¡¡A mí también me ha picado!!!!
-Aiba: A ver si no me va a llegar para todas...
Un rato después...
-Zelgadiss (muy cabreada): ¡¡Bueno, ya vale, estás mirando a Ohno!! -le increpa a Elphaba. -El Riida es mío y no quiero que le mires siquiera.
-Elphaba: Joder, ¿cómo quieres que no le mire? Le haces ir vestido de oso de peluche y con el puto disfraz mide casi dos metros de alto, no es que quiera mírale a propósito, es que ocupa media avenida.
-Zelgadiss: ¡Ya salió la exagerada! Si está súper achuchable vestido así.
-Elphaba: No te digo que no lo esté, pero coño, que teniendo yo a mi Sho no necesito mirar al Riida.
-Zelgadiss (suspicaz): ¿Insinúas que mi Ohno es peor que tu Sho?
-Claire: Ya la hemos liado…
-Zelgadiss: ¿Qué pasa que no es suficientemente bueno para que tú le mires?
-Elphaba: Yo no he dicho eso…
-Zelgadiss: ¿Pues entonces qué?
-Elphaba: Si le miro porque le miro, si no le miro porque no le miro. ¿Por qué no te vas un poquito a la mierda? Que no hay quien te entienda…
-Zelgadiss: Lo que os pasa a todas es que no sabéis apreciar a un japonés vestido de peluche -gira la cabeza con un gesto airado. -Vamos Ohno, que esta gente nunca sabrá todo lo que tú vales.
-Ohno (con cara de circunstancias): Os pido perdón a todos por su comportamiento, lo siento mucho -les hace una reverencia.
-Amiga en la sombra: Que majo y que educado ha sido siempre el Riida.
-Zelgadiss (mirando a Amiga en la sombra): ¡Otra que me lo quiere robar!
-Nino (tocándole el culo a Ohno): Estás paranoica, nadie te quiere robar a Ohno.
A pocos metros delante de ellos se abre la puerta principal de un local y salen dos figuras conocidas. Tsubasa cuenta un fajo de billetes mientras Subaru (vestido de Eito Ranger) carga su amada guitarra acústica a la espalda.
-Elphaba: La madre que me echó, ¿esos dos no son?
-Claire: ¡¡Imposible!! ¿Qué demonios hacen en España?
-Geno: No les conozco, no me suenan.
-Amiga en la sombra: A mí tampoco.
-Elphaba: ¡¡Joder, que son Subaru y Tsubasa!!
Geno y Amiga en la sombra se encogen de hombros, no les distinguen de un jarrón Ming.
-Zelgadiss: ¡¡EL DE OSAKAAA P’A LA SACAAAA!!
-Elphaba: ¡¡TSUBASAAAA, QUE TE LLEVO P’A MI CASAAA!!
Tsubasa y Subaru se giran asustados y ven a las dos locas de Zelgadiss y Elphaba corriendo hacia ellos. Elphaba abraza a Tsubasa gratuitamente mientras Zelgadiss zarandea a Subaru y le grita insultos y piropos mezclados con lo cual no queda muy claro si le gusta o en realidad le odia. Es de lo más desconcertante. El resto se acercan y hacen corrillo alrededor de ellos.
-Sho: Pero… ¿Qué hacéis aquí los dos?
-Tsubasa: Ganarnos la vida, Sakurai kun.
-Subaru: ¿Os pensáis que los Arashi sois los únicos que podéis iros de la compañía cuando os da la gana?
-Nino: Yo creía que el único que hacía eso era Jin Akanishi.
-Todos a la vez: Es verdad…
-Subaru: ¿Le puede decir alguien a esta tía que deje de zarandearme? Me estoy mareando.
Ohno agarra a Zelgadiss para que se esté quietecita y ella abraza a su Ohno vestido de peluche y se queda tranquila un rato.
-Tsubasa: ¿Y vosotros qué hacéis? Cuando vinimos de Japón encabezabais el número uno de escándalos en el país, el lío que han montado Ohno y Aiba ha llegado a oídos de Kitagawa y que el resto estéis desaparecidos desde hace casi dos semanas tampoco ayuda. Yo de ser vosotros me escondería hasta que pasase la tormenta* (pronunciese: “Arashi”). Como sigáis así lo de que Kusanagi se desnudara en un parque se va a quedar en un chiste de patio de colegio…
-Aiba: Ya hemos pensado en todo, por eso vamos de incógnito -se señala las orejas de peluche. -Si nadie nos reconoce no pasará nada.
-Nino: Claro, como veis apenas llamamos la atención… -dice sarcástico.
A Elphaba y a Zelgadiss les vuelve a dar la ventolera y se echan los brazos de Tsubasa y Subaru respectivamente para cabreo de Sho y Ohno.
-Sho: Bueno, ya vale ¿no?
-Ohno (preocupado): Sho chan, ya no sé quien de los dos es mi novia, como van vestidos los dos de Eito Ranger… A ver cómo lo les distingo yo ahora.
-Claire: Es verdad, que complicado.
-Amiga en la sombra: Ambos tienen cara de locos.
-Nino: Y por delante son los dos igual de planos -se ríe malignamente.
-Elphaba: Bueno, pero Zelgadiss al menos tiene culo.
-Claire: ¡¡Qué manía, que Subaru también tiene culo, coño!!
-Ohno: Esto lo arreglo yo -les soba a los dos a la altura del pecho. -Ésta claramente tiene que ser mi novia. -Coge a uno de los dos “Eitos rojos” y le planta un beso en los morros.
Todos menos Ohno se dan cuenta de que en realidad está besando a Subaru. Zelgadiss saca rápidamente una cámara de fotos de un bolsillo de su ropa y les hace un par de fotos desde distintos ángulos.
-Zelgadiss: Esto para mi colección de “rabu rabu”* de la Johnny’s. (“love love” dicho con pronunciación japonesa)
-Elphaba: Un momento ¿No te pones celosa de que Ohno bese a Subaru?
-Zelgadiss: De eso nada, el Yaoi está por encima de los celos y todo lo demás. ¡¡Dos tíos besándose es lo mejor del mundo!! ¡¡Viva el homoerotismo asiático!!
-Tsubasa: ¡Vivaaa! Ay… cómo echo de menos a mi Takki -se pone triste y Elphaba aprovecha para darle otro abrazo con la excusa de que va a consolarle. Sho les separa como puede y se pone entre los dos para que no haya más problemas.
-Sho (Mirando a Jun): Tienes suerte, tu chica no se ha echado en los brazos de ninguno de estos.
-Claire: Es que a mí me pone más Takki, si viniera él…¡¡Buff, lo que le hago yo a ese!!
-Zelgadiss (levantando la mano): Esto… Satoshi kun, por cierto, que tu chica soy yo, no este tío tronado.
-Ohno (avergonzado): ¿Me he equivocado? Ya decía yo que era raro que le pinchara la barba, no quise decir nada por no herir sus sentimientos, como pensaba que eras tú…
-Aiba: El Riida siempre es muy considerado.
-Subaru: Sí, mucho llamarme “tronado” pero está clarísimo que estás loca por mí.
-Zelgadiss: Oye, que aquí el único “loco” eres tú. ¿Además en qué te basas para decir eso?
-Subaru: Pues principalmente en que vas vestida de mi personaje de los Eito Rangers.
-Zelgadiss: Bah, sólo escogí el rojo porque me favorece… -se cruza de brazos.
-Subaru: Además me suena tu voz de antes, es como si hubieras gritado mi nombre durante algún espectáculo.
-Zelgadiss (poniéndose roja): ¿Quién yo? ¡Qué va!
-Claire: Te ha pillao… ¡¡¡Jajajajaja!!!
-Subaru: Sólo hay dos situaciones en los que una chica gritaría mi nombre y como no recuerdo haberme acostado contigo… Pues eso.
-Jun: Menudo creído de mierda.
-Nino: Es flipante, no pensé que hubiera alguien más engreído que Jun.
-Zelgadiss (haciendo gestos de negra chunga con la mano -me encanta hacer eso-): Mira bonito, si te hubieras acostado conmigo te acordarías, es más, no podrías pensar en otra cosa en lo que te resta de vida.
-Amiga en la sombra: Pues ella tampoco se queda corta…
-Subaru: Sí, tú di lo que quieras pero te gusto -le abre la cremallera del mono y Zelgadiss lleva una camiseta en la que pone “I Love Subaru”. -¿Lo ves?
-Zelgadiss (intentando justificarse): Eh… sólo me he puesto esta porque la que pone: “I hate Subaru” está lavándose -mira a los demás como pidiendo ayuda y Elphaba sale en su defensa.
-Elphaba: Es verdad, su camiseta de “odio a Subaru” está en el cesto de la colada, la metió junto a esa otra que tiene en la que pone: “Subaru, fuck me now” con el símbolo del “mugendai” debajo.
-Zelgadiss (cabreada): Digo yo que tampoco era necesario dar tantos detalles…
-Ohno (celoso): Si te pusieras la camiseta con el muñeco de mi dorama “Kaibutsu kun” no te pasarían estas cosas…
-Zelgadiss: Pues yo también sé jugar a este juego. -Le abre la cremallera del mono rojo a Subaru y este lleva una camiseta en la que pone: “Kinki boys do it better”.
-Jun (cruzándose de brazos con suficiencia): ¡¡Y una mierda!! No estoy de acuerdo con lo que pone ahí. Los del Kansai no lo hacéis mejor.
Se oye una voz a su espalda:
-Ryo: Pues yo creo que es completamente cierto y cuando queráis os lo demostramos, “Kanto boys”
Todos se giran y ven a todos los Kanjani8 vestidos de Eito Ranger en mitad de la calle.

-Elphaba: Eso, que lo demuestren, me pido ser jurado…
-Amiga en la sombra, Geno y Claire (gritando): ¡¡¡Ryo!!!
-Zelgadiss: ¡¡¡Maruyama!!!
-Elphaba: ¡¡¡Okura, Yasu!!!
-Murakami y Yoko: ¿Y qué pasa con nosotros?
A Zelgadiss le dan pena los dos “kanjanis feos”, mira a Ohno para pedirle permiso y este asiente con la cabeza.
-Zelgadiss: ¡¡¡Yokoyamaaa, Murakamiii!!!
-Yoko y Murakami: Gracias -hacen sendas reverencia.
Los Eito se acercan a ellos.
-Ryo: Subaru, estas cosas no se hacen, te has largado sin avisar, ¿tú sabes la cara de tontos que se nos quedó al ir a buscarte una mañana al manicomio y que nos dijeran los cuidadores que te habías ido a España? Al menos podías habérmelo dicho a mí, que fui el que te llamó para contarte la historia de los Arashi…
-Yasu: Nos ha costado un montón encontrarte, hemos buscado en casi todos los tablaos de Andalucía, que no son pocos… Por cierto el vestido de gitana me sienta mejor que a María del Monte, creo que es porque yo soy más femenino -se mira las uñas pintadas de su mano derecha.
-Okura: Menos mal que al menos en España se come de muerte, creo que he engordado dos kilos en lo que llevo aquí.
-Elphaba: Pues te han sentado genial, porque estás más bueno que de costumbre. ¡Que no me entere yo que ese culito pasa hambre!
-Sho: A que voy a tener que ponerte un bozal… Por malhablada.
-Yokoyama: ¿Cuándo piensas volver? No hay nadie en el grupo que tape lo mal que yo canto y la fea cara de Murakami no es suficiente para desviar la atención de las fans…
-Murakami: O vienes de vuelta con nosotros o me lío a hostias con todos a manos llenas.
-Geno: Joder, que tío más bruto…
-Jun: Ordinarios son todos los del Kansai, no sé de qué os sorprendéis ahora.
-Subaru: Maruyama, ¿Y tú no dices nada?
-Maruyama (gritando y haciendo gestos sobreactuados): ¡¡¡PAAAN!!!
-Ohno: ¿Pan dónde? Con lo que me gusta.
Zelgadiss corre a por Maruyama y le soba los brazos comprobando el resultado de las largas horas de gimnasio que se ha metido el chaval. Elphaba se aferra a Okura y a Yasu a la vez. Geno, Claire y Amiga en la sombra agarran a Ryo sin intención de desengancharse. Pero a su vez tanto Elphaba como Zelgadiss miran a Ryo con ganas de agarrarle ellas también.
-Jun: ¿Pero estos también les gustan? -Proceden a soltarlas entre todos para que cada uno se pueda ir por su lado.
Zelgadiss se planta ante Subaru antes de irse, se le queda a escasos centímetros de la cara y por un momento nadie sabe si se van a besar o a tirarse de los pelos y pegarse una paliza.
-Claire: Mira que dan miedo los dos, son un par de chugos…
-Nino (gritando como una maruja): ¡¡¡Tensión sexual!!!
-Ryo: Pues eso sólo se arregla de una manera…
Ryo y Nino se miran cómplicemente y se ríen. Subaru mete su tarjeta en el bolsillo de Zelgadiss disimuladamente. Y por fin el equipo Aiba y los Arashi se van por un lado y los Kanjani con Tsubasa por otro.
-Elphaba: Perdona Sho, no sé que me ha pasado con Tsubasa y… después con Okura y Yasu, ha debido ser un golpe de calor o algo, no me lo explico.
-Zelgadiss: Eso, “un golpe de calor” que vas más caliente que el palo de un churrero.
-Elphaba: Mira quien habla, que sólo te faltado darle un mordisco a Subaru.
-Zelgadiss: Que va, si no me gusta nada ese tío, y no tienes pruebas para decir eso -se cierra la cremallera del mono para que se deje de ver la camiseta “I love Subaru”.
-Claire: Estáis fatal las dos… ¡¡Salidas!!
-Geno: Ya… pero Claire, tú has reconocido que a Takki le harías un apaño.
-Claire (roja como un tomate y mirando de reojo a Jun): Esto… has debido de oír mal, yo no he dicho tal cosa.
-Amiga en la sombra: ¿Takki quien es? Yo no distingo a nadie. Y los Kanjani estos porque va cada uno vestido de un color distinto, que si no me parecerían todos iguales. Menos Ryo, claro, a ese lo distingo yo en medio de una manifestación de diez mil japoneses si hace falta…
En dirección contraria.
-Okura: Que hambre tengo… me apetece un gazpacho ¡¡y de beber albóndigas!!
-Tsubasa: Oíd chicos, Subaru y yo tenemos contrato en el tablao hasta finales de mes, no podemos irnos todavía.
-Ryo: Ah bueno, si hay contrato firmado no, el deber está por encima de todo lo demás.
-Todos: Yosh!!! Ganbarimasu!!!
-Yokoyama: Bueno, pues entonces nosotros nos volveremos en un par de días a seguir con nuestra agenda, y tú en cuanto acabes vienes, ¿eh Subaru? Que nos conocemos.
-Subaru (pensando en voz alta): A ver si me llama la chica esta, que igual todavía hay posibilidades de echar un polvo antes de volver a Japón… Por cierto Yasu, creo que tú y yo deberíamos dejar lo nuestro, no es buena idea.
-Yasu: Como quieras, de todas formas Maruyama y yo nos hemos reconciliado -Yasu toma a Maruyama de la mano y ambos se miran entre ellos con expresión tierna.
-Subaru: ¿Ehhhhhhh?
-Yasu: Siempre he estado enamorado de él, desde que me invitó hace años a su casa a Kyoto y me hizo dormir en un saco de dormir en el suelo porque no tenían más futones*.
-Maruyama: Tonto… lo hice para ver si se te ocurría pedirme si podías dormir conmigo -contesta avergonzado.
-Yasu: ¿Y me lo dices ahora? De haberlo sabido…
-Murakami: Me están entrando ganas de liarme a tortas… Y no sé por qué.
-Ryo: No si al final voy a estar mejor con los NEWS, al menos ahí no hay tanto mariconeo, a pesar de que a Tegoshi le de por vestirse de colegiala en los conciertos…
*Basado en hechos reales.
Y mientras tanto en Tokio...
Yamashita Tomohisa e Ikuta Toma están tumbados en el callejón en el que vive este último. Desnudos y tapados con unos cartones y unas mantas raídas que hacen las veces de cama.
-Yamapi (fumándose “el cigarrito de después”): Toma chan, ¿me dejas ver tu posado de la revista AnAn?
-Ikuta: Claro que sí Tomo chan, pero a cambio quiero ver tu reportaje.
Se intercambian las revistas. Y se ponen a mirarlas detenidamente, cada uno el posado sexy del otro.
-Yamapi: Estás de bueno en esta foto… Mae mía. ¡¡Si voy con lo que te doy!!
-Ikuta: Contrólate un poco Tomo chan…vamos a pervertir a los gatos.
-Yamapi: ¿Y esta? ¿Cómo se te ocurrió una posturita tan sexy?
-Ikuta: Aprendí de un gran maestro…
-Yamapi: ¿De Matsujun?
-Ikuta: No baka, me refería a ti.
Se dan un beso.
-Yamapi: Me gustan todas, pero sobretodo esta que estás de espaldas, menudo culo duro echaste corriendo en “Maou”, tu personaje era el policía más incompetente de Tokio, pero desde luego te pusiste muy en forma con tanto correr por las calles.
-Ikuta: Pues en eso no te quito razón.
Siguen mirando cada uno las fotos del otro mientras se dedican miraditas cómplices.
-Ikuta: Esto… Yamapi, que no es por quejarme ni nada pero, ¿era necesario que te arrimaras tanto a la chica desnuda en la foto de la ducha?
-Yamapi: “Ikutilla”, ¿no me digas que te vas a poner celoso a estas alturas?
Ikuta: Mira, yo sólo digo que podías estar más alejado de ella, sólo eso…
-Yamapi: Toma chan, esa modelo extranjera de la foto no significa nada para mí. Del mismo modo que tampoco me importan todas las actrices y modelos con las que salgo.
-Ikuta: No, si que tengas una nueva novia cada semana tampoco me hace ninguna gracia, Tomo chan…
-Yamapi: Ya lo hemos hablado, “Ikutilla”. Es todo por guardar las apariencias, me las tiro a todas para que la gente no sospeche, pero lo hago sin ganas. Tú eres el único al que he querido desde que éramos unos juniors mocosos a los que les venía grande la ropa, ya lo sabes. Siempre seremos Toma y Tomo.
Ikuta le abraza conmovido.
-Yamapi (moviendo la cabeza como si estuviera en alerta): Ikuta, viene alguien, ¡si me pillan aquí la hemos liado! -Se levanta del suelo como Dios le trajo al mundo y corre a esconderse entre un pilón de cartones que hay en una esquina intentando que quien sea que viene no le vea.
Aparece Koyama con un aire tan triste que no parece ni él. Se queda de pie delante de Ikuta, que se está tapando como puede con las mantas viejas para que no se vea que debajo está desnudo.
-Koyama: Hola, Ikuta kun, habría llamado a la puerta porque soy muy educado, pero es que vives en la calle -comienza justificándose. -Que vengo a decirte una cosa…
-Ikuta (disimulando): Sí, sí, dime.
-Koyama: ¿Estabas durmiendo a estas horas? Ikuta, son las 4 de la tarde.
-Ikuta: Sí, bueno… es que me encontraba mal y me he acostado.
-Koyama (olisqueando en el aire): ¿No lo notas?
-Ikuta (empezando a ponerse nervioso): ¿El qué?
-Koyama: Percibo que hay amor aquí. ¡¡Qué bonito!! -Mira por el suelo intentando encontrar pistas. -Huy, un sujetador. Ikuta ¿quién es la chica afortunada?
-Ikuta: Esto…
-Koyama: Un momento… ¡¡Reconozco este sujetador, es de Yamapi!! -Exclama asombrado.
Yamapi se levanta de entre el montón de cartones de la esquina completamente desnudo.
-Yamapi: Está bien, el sujetador es mío, nos has pillado ¿contento?
-Koyama: ¡¡Que monos, los dos juntitos!! ¡¡Hacéis una pareja tan genial!! Me alegro un montón por vosotros.
-Ikuta (emocionándose): Gracias…
-Koyama (mirando fijamente a Yamapi justo a la altura del… “tema”): Uhhhh Yamapi, no sabía que tenías ese pedazo de… ehh… cuando le pusiste a tu gira en solitario el nombre de: “Short but sweet” estabas de coña ¿no?

-Ikuta: Es verdad, de “short” no tiene nada.
-Yamapi (tapándose las vergüenzas con un cartón). Koyama… ¿a qué has venido? Porque digo yo que a hablar de mis atributos no será, aunque reconozco que se podrían hacer tesis doctorales sobre el tema...
-Koyama (un poco confundido): Ahora que lo dices se me ha olvidado a lo que venía… Ha debido ser por la impresión. ¡Ah sí. Los gatos! -Se gira hacia Ikuta. -Oye, que lo de tener gatitos no va a funcionar, por lo visto mi Nyanta chan no puede tener descendencia.
-Ikuta: Ah… vale. Pues no pasa nada, pero me hacía ilusión ser consuegro tuyo por parte de gato.
-Yamapi: Todo esto es rarísimo…
Koyama le devuelve el sujetador a Yamapi, se despide de ambos y se va dejándoles de nuevo solos.
De vuelta otra vez en España...
Sho está cabreado con Elphaba desde esa tarde porque ella perdió los papeles con Tsubasa, Yasu y Okura. Así que se ha sentado en una esquina de la cama y hace como que lee muy interesado una revista de naturaleza. En realidad no está haciendo ni puñetero caso al reportaje sobre la reproducción de la ballena beluga, pero está dolido y no le apetece hablar con ella. Elphaba se siente muy mal por ello y ya no sabe qué hacer para que Sho le perdone.
-Elphaba: Por favor ¿Quieres hablar conmigo?
-Sho: No -contesta escuetamente.
-Elphaba: ¿Ni siquiera si te pregunto sobre la información de la bolsa?
-Sho: Ese tema no quiero hablarlo contigo, no mereces saberlo.
-Elphaba: Pero Sho chan…
-Sho: No me vengas con “Sho chan”… bien que has pasado de mí en cuanto has visto a Tsubasa y los demás.
-Elphaba: Lo siento, yo… Es que ha sido la emoción de ver a un idol tan cerca.
-Sho: Ah, muy bien ¿Y yo que soy?
-Elphaba: Pues… tú eres… el hombre más maravilloso del mundo -dice bajando la cabeza. -Y yo una imbécil, por no darme cuenta hasta ahora.
-Sho (conmovido): ¿De verdad crees eso?
Elphaba asiente con la cabeza muy triste y Sho tira el Nacional Geografic y la abraza con todas sus fuerzas.
-Elphaba (arrepentida): ¿Me vas a perdonar Sho chan?
-Sho: Ya te he perdonado.
-Elphaba: Gracias, eres el mejor. ¿Te apetece que tú y yo…?
-Sho: Soy un tío, eso me apetece siempre, de hecho también lo hubiera hecho contigo estando cabreado.
-Elphaba: Cómo sois los hombres…
-Sho: Pero que sepas que hubiera intentado no disfrutar nada…
Zelgadiss encuentra la tarjeta de Subaru en el bolsillo de su mono y tras pensárselo largamente (sí, unos diez segundos) decide que va a mandarle un sms para una posible “quedada” entre ambos. Empieza a escribir a toda prisa en su móvil y Ohno entra en la habitación ya con el pijama puesto.
-Ohno: ¿Qué haces a estas horas?
-Zelgadiss: Eh… mando un mensaje a mi amiga Sar, que hace mucho que no sé nada de ella -le miente.
-Ohno: Ah, me parece muy bien. La amistad es muy importante.
-Zelgadiss: Sí, sí… claro -continúa escribiendo el sms, cuyo contenido no voy a reproducir aquí por estar plagado de guarradas referentes a Subaru.
Le da a la tecla de enviar.
-Zelgadiss: Ya está.
-Ohno: Perfecto -se acerca a ella con intenciones claras de meterle mano.
Zelgadiss coge el libro de la exposición de arte de Ohno y se pone a hojearlo con avidez pasando totalmente del propio Ohno allí presente.
-Ohno: Pero… ¿Qué haces ahora?
-Zelgadiss: Satoshi kun, me llevas mucha ventaja en esto del dibujo y eso que yo tengo una licenciatura que dice que soy “artista” y tú no has acabado ni la secundaria, así que tengo que aprender para estar a tu altura.
-Ohno: ¿Y tienes que ponerte al día precisamente ahora?
-Zelgadiss: No dejes para mañana lo que puedas hace hoy… ¿Esto con qué lo has dibujado? -Señala una de las imágenes.
-Ohno: ¿Importa? Con una pluma…
-Zelgadiss: Ah, pues me tienes que enseñar urgentemente.
-Ohno: Es la una de la madrugada, por favor… ¿Por qué no hacemos una de esas cosas que se te dan tan bien? Y mañana ya te enseño a dibujar o lo que quieras…
-Zelgadiss: Ya… pero es que “eso” que yo hago tan bien no es tan guay como pintar un cuadro o modelar con arcilla, no es una cosa que pueda enseñar para que la vean los demás y piensen: “Oh, que interesante, que bien lo hace”.
-Ohno: Bueno… Aiba a veces nos baja unas películas de Internet en las que sale “eso” y cuando las vemos nos parecen… “muy interesantes”.
-Zelgadiss: ¿De qué me estás hablando? Anda, vamos a dormir, que es tarde y tú estás muy raro.
-Ohno: ¿Raro yo? Rara estás tú que no quieres tema conmigo… ¡Si siempre quieres! -dice desconcertado.
Zelgadiss deja el libro encima de la mesilla de nuevo.
-Zelgadiss: Ay, que pesadito te pones. Venga vale.
Un minuto después…
-Sensei (interrumpiendo bruscamente): ¿Pero esto qué es? ¿No te he enseñado modales en todo este tiempo? ¿Ibas a hacer algo como “eso” sin decir nada antes?
-Zelgadiss: ¿Y que digo? ¿Itadakimasu? Esta situación nunca se ha planteado en el libro de texto que utilizamos en clase…
-Ohno (Subiéndose el pantalón del pijama aceleradamente): ¿Pero cómo ha entrado este hombre en nuestra habitación? ¡Váyase de aquí por Kamisama!
-Sensei: Mis clases particulares son muy completas, me he propuesto convertir a esta jovencita en una “japonesa total” así que le estoy corrigiendo los errores.
-Ohno: ¿Qué errores? Si esto lo hace perfecto.
-Zelgadiss: ¿No cree que esto es pasarse? Meterse así en la intimidad de la gente, ¡¡esto ya es allanamiento de las personas humanas!!
-Sensei: Bueno ya me voy, yo que pensé que ayudaba… -se larga y cierra la puerta.
-Ohno: Buff, que susto me ha dado ese viejo.
-Zelgadiss: Venga, “no te vengas abajo” ahora, Satoshi. ¿Por dónde íbamos?
De pronto se oye un grito que dice: “¡¡yosho wa yosho, uchi wa uchi!!”
-Ohno: ¡¿Murakami?! -Se levanta de la cama y se pone a mirar debajo para ver si está ahí metido.
-Zelgadiss: Que no, eso es el sonido de mi móvil, me han debido de enviar un mensaje -se levanta y lo coge. Mira el buzón y está la respuesta de Subaru, un mensaje aún con más guarradas que el que ella le envió. Zelgadiss se pone colorada al leerlo y acto seguido lo borra para no dejar pruebas.
-Ohno: Con tantas interrupciones no hay quien se concentre…
-Zelgadiss: No te preocupes seguro que ya nadie más nos molesta -Zelgadis se echa en la cama y le hace un gesto a Ohno para que se acerque.
Ohno se lanza sobre la cama de un salto y de pronto esta se rompe (como la otra vez).
-Ohno: ¿No me dijiste que ya le habías puesto los tornillos que habían sobrado?
-Zelgadiss: Esto… bueno vale, es que no sabía donde iban.
-Ohno (cabreado): Pues ya la dejamos así para siempre, dormimos con el colchón en el suelo tipo futón porque estoy harto.
-Zelgadiss: “Peluchito” no te enfades, ven que te achuche -intenta abrazarle.
-Ohno: Deja, si es que ya se me han quitado las ganas y todo. -se levanta del colchón -Voy a darme una ducha fría. Duérmete si quieres. Me cago en el Ikea y en el compositor sueco que escribió el “Sayaendou”…- se va de la habitación.
-Zelgadiss: Vaya… ahora que me apetecía a mí. Es que el mensaje guarro de Subaru me ha puesto fatal. -Coge un uchiwa con la cara de Koyama de la mesilla de noche y se abanica con él. -Ay Koyama, que complicado es ser una mujer, ¿verdad?
De pronto en toda la casa se escuchan los gritos de Elphaba y Sho…
-Nino (caminando por el pasillo): ¡¡Que os calléis, coño!!
Unos segundos después.
-Sho: No es lo que te piensas, estamos… estamos… estudiando. ¡Ahh!
-Nino: Sí, anatomía… ¡No te jode!
En la habitación Catedrática Claire y Jun hablan sobre un tema complicado… Claire ha hecho que Jun se sentara en la cama para contarle una cosa importante.
-Claire: Mira Jun… tenemos que hablar… yo hace un par de días que lo sé y bueno, que no encontraba el momento.
-Jun: Me estás empezando a asustar. Ya sabes que puedes contármelo todo.
Ella respira hondo antes de nada.
-Claire. Jun… tengo dos noticias que darte, una buena y una mala… bueno no es tan mala, en fin, no es mala en absoluto, vale, no sé si es buena o mala.
-Jun: Que raro, ya estás con tus dudas…venga, dime lo que sea, no puede ser tan horrible, “Kurara” chan.
-Claire: Empezaré por la buena… eh… tampoco sé si es tan buena. Pero parece que es mejor que la otra noticia… o eso creo.
-Jun: Madre mía, me va a dar un mal… ¡¡Dime lo que sea y ya está!!
-Claire: ¡¡Joder Jun, no me des esos gritos que estoy embarazada!!
-Jun (sonriendo como un gilipollas): Ayyy, mi “Kurara” está embarazada -se levanta para abrazarla. -¿Estás bien? Siéntate, descansa, lo que sea. ¡¡Que vamos a ser papás!!
-Claire: Jun, me estás aplastando, no me abraces tan fuerte.
-Jun (asustado la suelta): ¿Te he hecho daño? Perdóname, no quería, no me digas que te he hecho algo malo.
-Claire: Que estoy bien, no pasa nada. Aún te tengo que dar la otra noticia… la que es… “menos buena”.
-Jun: ¿Te pasa algo? ¿Y al bebé? -dice aterrorizado.
-Claire: No, nada de eso, estamos bien los dos, tranquilo. El problema es que… tengo dudas…
-Jun: ¿Dudas sobre qué?
-Claire: Sobre la paternidad del niño…
-Jun (cabreadísimo): ¿Cómo? ¿Quién ha sido? ¡¡Que lo matooo!! ¿A que ha sido Aiba? Con todo ese rollo de que es vuestro Dios se ha aprovechado para hacerte creer que eras la elegida para ser la madre de su “bebé-mesías” ¿no?
-Claire: No, no… Jun, el padre eres tú, en eso no hay duda posible es sólo que… bueno… que no sé si me has preñado por el “método tradicional” o me he quedado embarazada con una de tus miradas sexys…
-Jun: Oh…
-Claire: ¿Recuerdas cuando el otro día me miraste lascivamente mientras sacabas una coca cola de la nevera?
-Jun: En realidad no te miraba lascivamente, es que se me estaba desprendiendo una lentilla…
-Claire: ¡Coño, pues fue de lo más sexy! Es que yo creo que en ese momento me quedé embarazada…
Jun se lanza sobre la cama sobreactuadamente.

-Jun: Mi virilidad puesta en entredicho por mi propia sensualidad… ¡¡Jun sólo puede estar celoso de un hombre: el propio Jun!! Soy el único que está a mi altura.
-Nino (escuchando al otro lado de la puerta): ¡¡Creído!!
-Jun (cabreado): ¡¡Canijo cabrón, vete a dormir!!
Se escucha la risa maligna de Nino mientras se aleja por el pasillo.
-Claire: ¿Entonces qué? ¿Qué te parece todo este lío?
-Jun: Bueno, el niño es mío, da igual como haya sido concebido… pero me fastidia, porque no hay prueba que demuestre como leches lo hemos hecho.
Nino entra en la habitación riéndose y se sienta en la cama donde estaba esperándole Geno desde hace un buen rato.
-Geno: ¿Se puede saber dónde estabas?
-Nino: Por ahí, cotilleando…
-Geno: Me tienes muy desatendida…
-Nino: Que no… -se acerca y le da un beso. -Por cierto, necesito ropa, que toda la que me compraste en la prefectura de Asturias ya se me está desgastando…
-Geno: Buff… lo poco que tenía ahorrado de mi último trabajo se me está yendo a la mierda contigo.
-Nino (poniendo una cara muy triste para darle pena): Pero, Geno-chan, lo necesito…
-Geno: Está bien, maldita sea… siempre haces conmigo lo que quieres.
-Nino: Pero puedes entrar conmigo a los probadores si quieres… y me ayudas a escoger, yo te dejo. Y me vistes que soy muy vago.
-Geno: ¡¡Vale!! Pero prefiero desvestirte…
-Nino: Pues como quieras. ¿A que no sabes qué? -pregunta mientras se tumba sobre la cama.
-Geno: ¿Qué pasa?
-Nino: Jun y Kurara van a tener un bebé.
-Geno: ¡¡Ohhh, que guay!! Pues ella no nos ha dicho nada. A nosotros eso no nos va a pasar, Nino. Porque tomamos precauciones… -se acerca a Nino para tocarle y se da cuenta de que ya se ha dormido. -Mierda, otro día que me deja a dos velas… a veces creo que lo único que hacemos es jugar a los videojuegos… Bueno no, también discutimos.
Zelgadiss está hecha un ovillo en lo que queda de su cama, en la oscuridad, mira a Ohno mientras éste duerme plácidamente.
-Zelgadiss (en voz baja): Joder… ¿Por qué nadie me dijo que Ohno a veces ronca? Le despertaría, pero me da pena, está tan mono cuando duerme… es igualico que un hámster.
Se levanta y sale de la habitación, pretende ir a dormir al sofá del salón cuando la puerta del cuarto de Aiba se abre y éste la agarra por el brazo y la mete dentro.
-Aiba: ¿A dónde vas?
- Zelgadiss: A dormir en el salón
-Aiba: ¿El Riida y tú habéis os peleado? -pregunta apenado.
-Zelgadiss: No, no, es que ronca más fuerte que un puto avión. No puedo dormir así.
-Aiba: Es verdad, a veces ronca mucho, que yo en las giras le oigo desde la habitación de al lado… ¿te quedas conmigo un rato? Podemos inventarnos juegos absurdos o algo.
-Zelgadiss: Venga, vale. Total, nadie se va a enterar, luego me vuelvo a meter en la cama con Ohno y santas pascuas.
Se sientan y empiezan a pensar en tonterías para futuros juegos que podrían hacerse en la tele japonesa, total que como los dos son muy imaginativos se les ocurren unas chorradas increíbles y acaban descojonaos de la risa.
-Zelgadiss (mirando el reloj): Aiba, me voy a ir ya, es tarde, con un poco de suerte igual Ohno ha dejado de roncar. -Abre la puerta y escucha un ronquido monstruoso procedente del otro lado del pasillo. -O igual no… bueno, me voy a dormir al sofá, hasta mañana.
-Aiba (poniéndose en pie): ¿Y si te quedas conmigo? ¡¡¡Porfa, que estoy muy solo!!!
-Zelgadiss: Hum… bueno, vale. Pero sin “mariconadas” ¿eh?
-Aiba: Que no, que no… -levanta las manos haciéndose el inocente.
-Zelgadiss: Venga, vamos -se echa en la cama y Aiba se tumba a su lado.
-Aiba: ¿Te puedo abrazar?
-Zelgadiss: Si es “sin mariconadas”, sí.
Se acerca a ella y la abraza por detrás.
-Aiba: ¿Molesto?
-Zelgadiss: No… pero vamos a dormir, ya ¿eh?
Un minuto después…
-Aiba: ¿Te puedo meter mano?
-Zelgadiss (pasando totalmente de lo que le ha preguntado): Joder Aiba chan, no me extraña que nadie quiera dormir contigo, es imposible, si no te callas…
-Aiba: Perdón.
Un par de minutos después…
-Zelgadiss (mosqueada): Aiba chan, eso que me roza es tu patito de goma ¿verdad?
-Aiba (avergonzado): Esta vez no…
Zelgadiss se levanta de un bote, Aiba deja de abrazarla y se incorpora en la cama.
-Zelgadiss: ¡Pedazo de pervertido! ¡Tú de tonto no tienes nada, eres un listillo! -le da un tortazo en toda la cara.
Aiba se toca la mejilla dolorido. Y Zelgadiss se da cuenta de lo que acaba de hacer.
-Zelgadiss: ¡¡Ay Dios mío!! -literalmente “Dios mío”. -¡Pero que bruta soy! Perdóname por favor, no tenía que haberte pegado. -Le da un beso donde le ha golpeado momentos antes. Luego le abraza efusivamente.
-Aiba: No, mejor no me abraces, que se me había pasado el calentón con la hostia que me has dado, a ver si vamos a volver a tener problemas si me tocas.
Zelgadiss le suelta y se levanta de la cama.
-Zelgadiss: Será mejor que me vaya…
-Aiba: No, por favor, quédate, que ya no vuelvo a hacer nada raro.
-Zelgadiss: Es que no va a ser buena idea….
-Aiba: Tranquila, que yo te despierto temprano y vuelves con el Riida y ya está, es que no quiero estar solo.
-Zelgadiss: Buff… están bien pero como me intentes meter mano o algo te vuelvo a pegar y me da igual que seas tonto o que seas mi Dios. (Nota: esta frase suena súper absurda y súper blasfema a la vez.)
-Aiba: Que no, ya no lo hago más.
A la mañana siguiente Aiba duerme abrazado a Zelgadiss, ha aprovechado que ella se durmió antes para acercarse a hurtadillas (cosa bastante imposible en una cama de agua, pero bueno, recordemos que esto es ficción…) De pronto se oye un carraspeo en la habitación y ambos empiezan a despertarse lentamente.
-Zelgadiss (aún con los ojos cerrados): Aiba chan, ¿te tengo que volver a partir la cara o esta vez eso sí es tu patito de goma?
-Aiba: Mejor no contesto…
Ambos se despiertan del todo y al abrir los ojos se asustan al ver que TODOS están dentro de la habitación mirándoles mientras duermen.
-Aiba: ¡Riida, te juro que no ha pasado nada! -dice muy asustado.
-Zelgadiss: Bueno, pasar, pasar… sí que ha pasado. Que anoche le di una torta a Aiba por “izar la bandera del palo de mesana” cuando le tenía situado en mi “popa”…
-Ohno (muy orgulloso): Esos términos náuticos se los estoy enseñando yo aunque… sólo los utilizamos para hacer dobles sentidos guarros.
-Zelgadiss: Sí, y otro día os explico lo que significa para el Riida la frase: “llevar el barco a puerto”.
-Elphaba: Deja… si nos hacemos una idea.
-Aiba: ¡¡¡Qué guay!!! -se levanta. -Pues si me perdonáis voy a “echar el ancla”. -Se va hacia el baño.
-Todos: ¡¡Aggggh, que guarro!!
Continuará...










































